PITROLA: “Las izquierdas kirchneristas son perdedoras”

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En una amplia casona del barrio de Once que perteneció a la vieja burguesía y ahora funciona como sede central del PO, el reciente diputado electo por la provincia de Buenos Aires Néstor Pitrola recibe a Viernes para hablar de las perspectivas de su formación, la competencia con el kirchnerismo, los medios, la lucha sindical y el ascenso del trotskismo.

Viernes: ¿Se imaginó cuando empezó en política que iba a ser diputado?

Néstor Pitrola:
No, definitivamente no. Imaginate que yo empecé a los 16 años, en el 68, como un activista estudiantil, fui adoptando ideas políticas, socialistas. Siempre pensé en la transformación social, en el Gobierno de los trabajadores. Cuando empecé a militar, no pensé en ser diputado.

V.: Ha habido éxitos de fuerzas emergentes que se desvanecieron. De hecho, en la ciudad de Salta, el Partido Obrero había tenido votaciones cercanas al 20%, luego bajó y ahora volvió a subir. ¿Puede tratarse de voto bronca o de moda?

N.P.:
Rechazo absolutamente que esto sea un voto bronca. Acá ha habido una ruptura política de millones de personas con el Gobierno y una franja enorme de la población, en particular de los trabajadores y de la juventud, ha roto con el kirchnerismo por izquierda. Pocas fuerzas como nosotros han explicado un programa de salida de la crisis como lo ha planteado el Partido Obrero y el Frente de Izquierda y los Trabajadores. Pocos han mostrado su concepción socialista como la hemos mostrado nosotros. Rechazamos la idea de un ajuste contra el bolsillo de los trabajadores como salida de esta crisis. Que el ajuste sea a la deuda externa, a la usura internacional, a la banca, a los exportadores, a los terratenientes. Hemos hecho un planteo muy claro, no creo que sea un mero voto bronca.

V.: ¿Tienen entonces un voto consolidado?

N.P.: ¿Consolidado? Esto es una lucha política permanente. Lo que te puede decir es que el FIT ha ascendido sistemáticamente en las últimas cuatro elecciones centrales, agosto y octubre 2011, agosto y octubre 2013. Luego, la elección de Salta muestra que estamos creciendo después del 27 de octubre. Lo mismo marcaron encuestas cordobesas a raíz del debate que se planteó porque nos han sustraído una banca, que estamos reclamando en la Justicia. Nos sentimos una fuerza que aspira a ser alternativa política de carácter nacional. Esto es clave porque la oposición aparece con expresiones provinciales que expresan una fragmentación de fondo de la vieja fuerza política en la Argentina, del peronismo, del radicalismo, del centroizquierda.

V.: ¿Cuántos votantes del FIT apoyan en serio un Gobierno socialista de los trabajadores?

N.P.:
Lo importante es que han apoyado lo que estamos planteando los socialistas frente al cuadro de la crisis. Así va madurando una nueva conciencia popular, que incluso se expresa en nueva forma de militar. Sabido es que nosotros disputamos en los sindicatos contra la vieja burocracia sindical peronista; en las organizaciones estudiantiles con La Cámpora o la Franja Morada. Estamos revolucionando la conciencia política y los métodos de militancia. Y apuntamos especialmente a la superación del peronismo con el cual las camadas jóvenes no tienen ataduras.

V.: Parte de la izquierda argentina se ganó, a raíz de errores históricos, el mote de "gorila". ¿Cómo resuelve el Partido Obrero que las clases trabajadoras y humildes en la Argentina sean mayormente peronistas y no trotskistas?

N.P.: Justamente la perla política del PO y del FIT es que está dejando atrás a la izquierda alguna vez gorila, alguna vez centroizquierda y también kirchnerista. Porque el PC, que integró la Revolución Libertadora, que apoyó la alianza cívico-militar con un sector de la dictadura, que después votó a (el peronista Ítalo) Luder, que después integró el centroizquierda, hoy está con Kirchner. Es decir, estamos dejando atrás una izquierda oportunista, que se plantea a sí misma como furgón de cola de partidos del sistema. Creo que los trabajadores que nos votaron, que indudablemente vienen de muchos sectores del peronismo y es lo mejor que nos puede pasar, advierten en nosotros que estamos levantando las banderas sociales y nacionales que abandonó el peronismo

V.: Altamira fue el candidato principal de su fuerza en la mayoría de las elecciones de los últimos 30 años. ¿No parece un personalismo excesivo?

N.P.:
Si vos te fijás la cantidad de líderes locales que han surgido y las camadas jóvenes que integran el PO y el FIT, en realidad, es lo contrario. El liderazgo histórico de Altamira hoy es más fuerte que nunca. Porque tras una lucha de décadas teórica, política, ideológica, en este cuadro de la crisis capitalista mundial y nacional de fin de ciclo kirchnerista, y de crisis de las izquierdas oportunistas, su figura está tomando una característica superadora de lo todo lo que fue en el pasado.

V.: En Mendoza, el Partido Demócrata dedicó buena parte de su campaña a criticar al candidato trotskista. ¿Les provoca alguna reflexión que un partido conservador los vea como competidor directo?

N.P.:
Pasó en Mendoza y también en Salta, y justamente hemos aplastado a la derecha. La aplastamos en Salta en la fuerza política de Alfredo Olmedo y en la de Juan Carlos Romero, y contrariando al kirchnerismo, que nos acusa de funcionales a la derecha. La derecha nos atacó a través del Obispado en Salta, nos atacó a través del Partido Demócrata en Mendoza. Lo interesante es que después de esos ataques se consolidó y hasta acrecentó el voto al FIT. Porque aportaron a una clarificación política y la gente votó todavía más consciente que antes. Es decir, la campaña macartista no penetró.

V.: ¿Existe macartismo en la Argentina?

N.P.:
Totalmente, la burocracia peronista la plantea permanentemente. Nos hacen echar activistas de las fábricas por parte de las patronales con campaña macartista. El asesinato de Mariano Ferreyra es una expresión extrema del macartismo.

V.: ¿Cómo se explica que Hugo Yasky apoye al Gobierno y que en toda década no le hayan dado la personería a la CTA?

N.P.:
Es la lógica de las izquierdas kirchneristas, que son perdedoras. Y cómo se explica que Edgardo Depetris, Luis D´Elía y Unidos y Organizados se banquen que el verdadero poder en la Argentina lo tenga el viejo PJ, cuando ellos se han organizado contra ello. Lo mismo que (Martín) Sabbatella. Es la subordinación de las izquierdas del kirchnerismo a la derecha que domina el poder, a los Scioli, a los Moyano, a los Caló, a los Capitanich.

V.: ¿Qué significa ser de izquierda hoy?

N.P.:
Ser de izquierda significa luchar por el Gobierno de los trabajadores. Luego, ha habido muchas deformaciones históricas. Pero nosotros seguimos pensando más que nunca, frente a la crisis mundial, que hay un sistema en declinación que somete cada vez más a pueblos a la barbarie, a la desocupación, al hambre, a las guerras. Ser de izquierda es luchar contra este estado de cosas para terminar con la explotación del hombre por el hombre.

V.: ¿Creen en la lucha armada?

N.P.: Nunca hemos sido partidarios de los grupos que expusieron las armas delante de la política. Para nosotros, la lucha por el poder viene de la organización política de los trabajadores. Si en algún momento se ha planteado una guerra nacional, hemos estado siempre del lado de las armas de los pueblos oprimidos. Y si alguna vez se plantea una guerra civil, estamos del lado de los pueblos que toman las armas contra los opresores.

V.: Una de las herramientas para lograr el gobierno de los trabajadores son la expropiaciones. ¿Qué expropiarían?

N.P.:
Nosotros estamos construyendo una alternativa donde los trabajadores reunidos en un congreso democrático tienen que fijar el plan económico. Eso supone establecer el control de los recursos naturales estratégicos (el petróleo, la minería). Establecer el control del comercio exterior, una banca única nacional que pueda volcar el ahorro nacional a la inversión. El problema de la propiedad de los grandes medios de producción está ligado a un plan económico y a un objetivo. Yo creo que este es un gobierno expropiador, porque está expropiando el salario por medio de la inflación. Como lo fue (Domingo) Cavallo, que terminó expropiando a los ahorristas. Porque la banca está expropiando los recursos y las riquezas del país en la usura de una deuda que hemos pagado dos o tres veces. Nosotros creemos que los expropiadores son los capitalistas

V.: ¿Cómo interpretan que el Grupo Clarín y varios de sus referentes los traten tan bien a diferencia de lo que sucedía en un pasado no tan lejano?

N.P.:
¿Vos te tomaste el trabajo de medir los cm que tuvo De Narváez en Clarín y los centímetros que tuvo Pitrola, que sacó 5,45%, frente a un Pitrola que sacó 5,05%? Te caes de espalda. Si te tomaras el trabajo de ver en qué programa estuvo Pitrola, te caes de espalda. Bueno, hemos entrado de cualquier manera. Altamira es hoy una figura política de primera línea. Creemos que lo hemos ganado con una lucha. Entramos en los medios en los que nos es posible. Esperamos que al seguir creciendo podamos entrar también en el Canal 7. No vemos nada especial.

V.: Muchos actores comunitarios y de izquierda apoyaron el texto de la ley de medios. No es la postura del FIT. ¿No existen diferencias con la actual ley y la de la dictadura?

N.P.: Bueno, lógico. Existe una enorme legislación que viene de la dictadura. Naturalmente, nosotros estamos por la anulación y criticamos lo que aún perdura en torno a la cuestión laboral. Naturalmente si vos comparás cada ley con las leyes de la dictadura, estamos siempre bárbaro, pero no es el punto. El contenido de la ley que se aprobó para nosotros no tiene un alcance de democratización de los medios. Y lo tenemos a la vista con la reorganización de negocios a la que ha dado lugar la ley de medios hasta ahora

V.: ¿El fallo de la Corte lo celebraron, les dio lo mismo?

N.P.:
Lo caracterizamos políticamente. No amanecimos con más democracia en los medios, ni cuando tuvimos la ley aprobada por el Congreso, ni cuando tuvimos el fallo de la Corte. Y todavía hay que ver que va pasar con las telefónicas que no podrían tener medios, principalmente con Telefé. Esta todo por ver y creo que va haber mucho barro en la Justicia todavía.

V.: Todo parece indicar que el bloque de diputados del FIT deberá intervenir en la sesión en la que se trate la modificación del Código Civil. ¿Cuáles serán sus principales planteos?

N.P.: Nosotros estamos denunciando características muy reaccionarias del Código Civil. En primer lugar le han limado todos los aspectos progresistas en un pacto con la Iglesia. Están bloqueando una ley de despenalización del aborto, están bloqueando la ley de fertilización asistida. Pero además, están blindando al Estado frente a las demandas civiles. En particular, frente a las demandas contra concesionarios que son responsabilidad de Estado. Es un Código Civil para liquidar a las potenciales víctimas de Once que haya en el futuro en el país. Va para atrás en la jurisprudencia que se ha conseguido en estos años en la responsabilidad de la empresa principal respecto de la empresa tercierizadas.

V.: ¿Qué comisiones le gustaría integrar?

N.P.: Vamos a luchar por esta en Legislación y Trabajo, en Previsión Social, en Hacienda y Presupuesto, en Derechos Humanos, Vivienda, Salud, Educación, como mínimo.



BIO



Ciudad de Córdoba,

1 de abril de 1952




Educación: Colegio Manuel Belgrano (secundario) y primer año de Arquitectura (Universidad Nacional de Córdoba).



Trabajo: Banco Galicia, donde fue delegado general en 1972; empleado de comercio y gráfico en Editorial Atlántida; fundador de la Lista Naranja Gráfica.



Rutina informativa: Ámbito Financiero, Cronista Comercial, La Nación, Clarín y Página/12. Zapping de radios y nada de televisión.



Deportes: Con mucha irregularidad por la militancia, hago natación, bicicleta y ping pong.



Lecturas: La Revolución Clausura, de Christian Rath y Andrés Roldán.



Música: Me formé en el folclore de protesta de los años 70 y en el rock nacional. Como estudiante no frustrado sino abandónico de violín también tengo un gran gusto por la música clásica.



@nicoalberio

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