Placer a cielo abierto

Edición Impresa

El Audi A3 cabrio mantiene el espíritu de los descapotables tradicionales al presentarse con techo de lona. Una propuesta atractiva con muy buenas prestaciones y puntos fuertes en materia de insonorización y consumo.

Si bien sigue siendo un nicho muy pequeño del mercado, son cada vez más las marcas en la Argentina que ofrecen convertibles en su gama de productos. Con más 800.000 unidades vendidas por año, hay lugar para la oferta de este tipo de selectos vehículos. Audi hace su aporte con el A3 cabrio.

El nuevo modelo que presentó la marca alemana mantiene en materia de diseño prácticamente las mismas líneas que el modelo tradicional. Su interior se destaca por la calidad y el confort. Obviamente, está pensado para que viajen dos pasajeros, ya que las plazas traseras son muy limitadas y sólo pueden ser ocupadas por personas de contextura pequeña. Pero esto es previsible en estos vehículos.

Adeptos

El A3 cabrio ganará adeptos entre aquellos puristas que no ven con buenos ojos los modernos descapotables con techo rígido retráctil, ya que este modelo viene equipado con una tradicional cubierta de lona que le otorga un aire distintivo. Este hecho, además de la cuestión estética, tiene otro punto a favor y es que el baúl no queda inutilizado cuando se abre el techo

y pueden cargarse bolsos o valijas pequeñas. Además cuenta con la posibilidad de abatir los respaldos traseros mejorando la capacidad de carga. La forma de abrir el techo es muy sencilla, ya que con sólo accionar una tecla se realiza la operación, que demanda apenas nueve segundos.

Un punto a favor es que pese a no ser un techo rígido se ha logrado una excelente insonorización aun a altas velocidades.

El A3 en la Argentina se presenta con una sola motorización: un propulsor naftero de 1.8 litro turbo de 160 CV que alcanza una velocidad máxima de 220 km/h. La versión probada estaba equipada con una caja automática S tronic de siete velocidades de doble embrague (permite la opción secuencial). También está la posibilidad de contar con la versión con caja manual de seis velocidades.

La combinación entre el motor, que responde rápida y progresivamente a la demanda del conductor, y la caja de séptima permite muy buena relación de consumo, logrando hacer 100 km con 6,6 litros en promedio.

En cuanto a las suspensiones, se comportan adecuadamente aunque tendiendo a una cierta dureza acorde al tipo de modelo, pero no llega al punto de molestar en la ciudad.

El A3 cuenta con muy buen equipamiento de serie en materia de confort y seguridad, pero también se ofrece una lista de opcionales que se detallan en recuadro aparte.

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