25 de febrero 2019 - 00:01

Poco serio

NATACHA JAITT.jpg
Wikimedia.

Probablemente se trate de una persona que no cosechó en vida grandes elogios. O que, incluso, hizo mucho por recibir todo lo contrario. Pero pocas veces se vio una violación tan grande de los derechos básicos, principio indispensable en una república moderna, como lo que se vivió con el fallecimiento de Natacha Jaitt. En menos de 24 horas se conocieron las fotos de su trágico deceso y las declaraciones completas de todos los testigos del caso, incluyendo testimonios que deben ser contrastados con los de otras personas para verificar su certeza, con lo que se violó otra vez el secreto básico de toda investigación.

Su vida y datos privados (aunque no haya sido una cultora de su secreto en vida) fueron desplegados sin mayores pudores durante todo el fin de semana, incluyendo aquellos que por su contenido deberían haber sido expuestos fuera del horario de protección al menor, lo que fue olímpicamente ignorado por casi todos los canales de TV directa o de cable. Se llegó al extremo de decir públicamente que estaba enferma de HIV. Todo muy poco serio, en una sociedad cuyos medios audiovisuales (en su mayoría) perdieron su equilibrio hace tiempo.

Dejá tu comentario