Precios que complican

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El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2012, para girasol, maíz, soja, y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

Las abundantes lluvias de mediados de noviembre ayudaron a recuperar las reservas de humedad del suelo. Si bien se registraron puntualmente caídas de granizo que barrieron con lotes de cosecha fina, y también hubo localidades con lotes anegados, estas lluvias permiten al trigo y a la cebada encarar la última parte del ciclo de llenado de grano con buena humedad.

Los lotes de maíz ya implantados se desarrollan con buena humedad. En cuanto a la soja de primera, continúa la implantación a muy buen ritmo. Los lotes que se sembraron antes de las lluvias se desarrollan bien, y se están aplicando herbicidas, ya que se reactivó el crecimiento de malezas.

En cuanto a las proyecciones de resultados del cuadro adjunto, los números del trigo impresionan por la magnitud del quebranto, que se origina por un lado en la baja de precios del mercado internacional, pero que en el plano local sufre un doble recorte.

Sobre un precio FOB de 228 u$s/tn para enero/12, el monto de retenciones a las exportaciones es de 52,9 u$s/tn, mientras que los gastos comerciales y de exportación suman 13,3 u$s/tn. De esta forma se llega a un FAS teórico de 162 u$s/tn. El precio a cosecha que marca en MAT para la posición enero/12, sin embargo, es de 113 u$s/tn. La diferencia entre FAS teórico y de mercado es de 49 u$s/tn.

Este diferencial se origina en un mercado de exportación sin permisos para exportar, y un consumo interno que no tiene urgencias de ningún tipo, ya que sobra trigo de la campaña anterior y está a punto de ingresar la nueva cosecha. El rinde de indiferencia que se necesita para cubrir los costos totales de trigo en campo arrendado llega al absurdo: 84 qq/ha (lo que rinde el maíz) mientras que en campo propio se necesitan 67 qq/ha, un rinde inalcanzable en la zona, incluso con tecnología de punta (que necesita mayor inversión). Si se quitaran las retenciones y se liberara el mercado de exportación, el FAS teórico sería de 215 u$s/tn. En ese caso, el rinde de indiferencia en campo propio sería de 29 qq/ha, y en campo arrendado sería de 36 qq/ha, más en línea con rindes promedio en la zona.

En campo arrendado, todas las alternativas de rinde en los cultivos que se muestran generan quebranto.

El maíz presenta un diferencial entre FAS teórico y FAS de mercado a cosecha de 24 u$s/tn. Algo debe cambiar en el cortísimo plazo para corregir estas distorsiones en los precios del trigo y del maíz. Las retenciones son un punto que también se debe revisar.

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