Profesionalismo

Edición Impresa

Entre el entrenador de Los Pumas, Santiago Phelan, y el coach de Pampas/Jaguares, Daniel Hourcade, habían presentado en diciembre un listado de 14 jugadores para que la Subcomisión de Alto Rendimiento definiera quiénes serían receptores de estos primeros contratos. Los tiempos se estiraron en una UAR que trabaja sin descanso con muchos frentes abiertos. Éste, debió esperar a la reunión de la Subcomisión de Alto Rendimiento del martes de la semana pasada.

De aquel listado original quedaron en el camino Eusebio Gui-ñazú (emigró al rugby francés), Agustín Macome (recuperándose de una lesión de rodilla), Alejandro Campos (una seria lesión en su pie pone en duda su futuro deportivo y será, además, operado en estos días) y Juan Pablo Estellés (está volviendo después de un año de inactividad).

Estellés había leído en una página de internet que sería uno de los profesionales; el anticipo periodístico no fue certero y el lenguaje corporal del rosarino (anduvo todo el día con cara de culo, contaron) indicaba el malhumor que lo invadía. Será el primero en sumarse si vuelve a su nivel, explicaron.

La reunión fue breve; se dieron los lineamientos básicos y se les informó a los jugadores en qué consistiría la nueva relación con la UAR. Además supieron que antes de viajar a Sudáfrica deberán reunirse con Damián Díaz, Gerente General de la UAR, y Sol Iglesias, a cargo del área de selecciones nacionales, para definir el contrato. Salvo Fessia y Farías -se les ofrecerá un año de contrato, renovable- el resto firmará por dos años, de marzo a marzo.

El haber jugado un Mundial - Galarza, Fessia y Farías estuvieron en Nueva Zelanda- no cambiará el monto a percibir. Entrenarán a la par de los viaticados del PlAR sin distinción.

Al terminar la reunión se liberó el cerrojo y se informó mediante una inesperada gacetilla la novedad. Eran las 21.10 del viernes 17 de febrero y muchos medios ya habían cerrado su espacio para el rugby o la sección polideportiva.

El concepto de estos contratos está orientado a jugadores que tienen el potencial de jugar en Los Pumas. El objetivo es, además, incrementar la cantidad de contratados para que si aparece la opción de una franquicia en el Súper Rugby a partir del 2016, haya un plantel centralmente contratado.

Si finalmente las finanzas de la UAR permiten aceptar la invitación abierta para jugar en la competitiva Currie Cup sudafricana, vendrá bien tener más contratados. (NdR: no será en el 2012 y de hacerlo, deberán arrancar por la segunda categoría y luego ascender al grupo de los mejores).

Hoy son diez los jugadores a ser contratados; las puertas están abiertas para aquellos que demuestren la capacidad de estar en la orbita de Los Pumas. Si hay un M20 que la rompe y hay que retenerlo, podría ser incorporado junto a todo aquel que lo merezca.

Al estar contratados, se supone, no podrán irse al extranjero sin antes negociar su salida del contrato con la UAR. Tal vez se busque que paguen un canon de formación; es algo que está a resolverse, comentó alguien desde bien adentro de la UAR. Creemos y confiamos que igualmente elegirán quedarse en el país.

Los jugadores, felices, escu-charon de boca de los dirigentes los montos que percibirán por sus contratos mensuales. A esos habrá que agregarles los fees por partidos jugados en Los Pumas. No quedó definido en esa reunión cómo serán las posibilidades comerciales de los jugadores y el uso de su imagen. Eso podría ser importante a la hora de la negociación final ya que hoy el rugbier puede tener un valor de mercado interesante para empresas locales.

No hay que olvidarse además que Los Pumas son socios de la UAR y perciben un 12% de la facturación de la institución, luego dividida y distribuida según estipula la Asociación Fondo Puma.

Por de pronto, quienes firmen el contrato recibirán la nada despreciable suma de 15 mil pesos (bruto) mensuales por dedicarse al rugby en forma full time y estar disponibles para todos los seleccionados a los que sean convocados. Ellos mantendrán el sueldo cuando viajen con Los Pampas (cada jugador recibirá dos mil dólares mensuales mien-tras dure la competencia).

La diferencia la marcará la cantidad de test matches que cada jugador dispute. Hay dos tipos de canon de referencia: para jugar en las ventanas internacionales de junio y noviembre, cada uno de los 22 jugadores convocados tendrá un fee de cuatro mil dólares. Esa cifra se incrementará a diez mil de la misma moneda cuando se dispute el The Rugby Championship.

Entonces, un jugador con gran participación y sin lesiones está ante la posibilidad de equiparar algunos de los contratos que afuera cobran algunos de integrantes del seleccionado mayor.

Como dijo un dirigente nacional minutos después del anuncio, estos contratos permitirán quitarse la careta, aggiornarse al mundo real, generar jugadores mejor preparados y hacer frente a un futuro con enorme actividad.

Dejá tu comentario