¿Puede Macri manejar la verdad?

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           Jack Nicholson dejó una frase histórica en "Algunos hombres buenos" ("Cuestión de honor" en la Argentina), una de sus mejores películas. Su personaje era un muy duro coronel del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos llamado Nathan R. Jessep, responsable de la base de Guantánamo y acusado de haber permitido un castigo extraoficial a un subordinado que le provocó la muerte. El militar es llevado a juicio marcial y, en un monólogo final, se defiende sosteniendo que por el puesto que maneja y por las responsabilidades militares que debe sostener, es imposible que la sociedad conozca toda la realidad. Y que mantener esos secretos es necesario para dejar limpios a sus superiores porque, a veces, "no se puede manejar la verdad". El mensaje era claro. No siempre se debe conocer la verdad porque, a veces, ésta es inmanejable. Y sus consecuencias, imparables. El problema para el personaje de Nicholson fue que la verdad se conoció, lo que desató una crisis final.

El Gobierno vivió en los últimos días, incluyendo ayer, en un dilema similar al del coronel Jessep. Como el militar, decretó el Ejecutivo que el país no debe conocer la verdad de la crisis económica, porque no sería capaz de manejarla en toda su dimensión. En consecuencia, se decidió que bastaban para llevar tranquilidad a los operadores financieros algunas frases brumosas y plagadas de términos de campaña acuñados en el mejor estilo duranbarbista. (Continúa en página 4)

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