“Renault vuelve a la alta gama”

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Agustín Kovarsky, brand manager de Renault, subrayó que el objetivo de la marca con la presentación del Latitude es el retorno con éxito a la categoría superior. Afirmó que el pasado de la firma es un respaldo para ese retorno. Y destacó las ventajas competitivas del nuevo producto.

El lanzamiento del Latitude representó para Renault la vuelta al segmento de alta gama tras una ausencia de tres años. La berlina presentada en Punta del Este, producto top del rombo, es el broche de oro de un reposicionamiento iniciado por el Fluence y el Mégane III, dados a conocer a finales de 2010.

Agustín Kovarsky es brand manager de Renault para los segmentos superiores, conformados por los tres autos mencionados y el SUV Koleos. Desde su punto de vista, el retorno de la firma francesa a la categoría no será traumático por «el fuerte historial de marca que Renault tiene en el segmento». En diálogo con Ámbito Financiero, Kovarsky aseguró que el nivel de equipamiento constituye la principal ventaja competitiva del Latitude.

Periodista: ¿Cuáles son las características del segmento de alta gama al que se incorpora el Latitude?

Agustín Kovarsky: Cuando analizamos el segmento vimos que hay dos categorías de vehículos de alta gama: los asiáticos o japoneses, que tienen un diseño estatutario, y los europeos, con muy buenas prestaciones en motorización y equipamiento, que están destinados a un público más joven. Nuestro desafío es la conquista de ambos grupos.

P.: ¿Cómo se traduce esta aspiración en el diseño del Latitude?

A.K.: Por una parte, las dimensiones de este vehículo hacen que tenga un porte de impacto para satisfacer las necesidades de los clientes que buscan status. Por otra, cuenta con equipamiento muy completo para hacerles frente a los competidores europeos. Es decir, ofrece diseño y equipamiento. Ese es el diferencial.

P.: ¿Cuál es la principal fortaleza del producto?

A.K.: La relación de equipamiento respecto del precio. Si se confronta al Latitude con el resto de sus competidores, resulta que hay muchos autos austeros, pese a su valor. Hay modelos en esta gama que no tienen Bluetooth o One Touch en las puertas. En este sentido, el Latitude supera con creces el nivel medio de equipamiento del segmento. Por ejemplo, ya desde su versión de entrada de gama cuenta con control de trayectoria, complementado con control de estabilidad y tracción. Eso nos da una ventaja competitiva muy clara.

P.: ¿Cuál es el objetivo de este vehículo?

A.K.: La intención principal es volver al segmento de alta gama. No lo sentimos como una meta imposible, porque tenemos un historial de marca muy fuerte en la categoría. De hecho, ya tuvimos muy buenos resultados con el Laguna, un modelo emblemático de la marca. En cuanto a ventas, estimamos un volumen de 300 unidades para este año.

P.: ¿El lanzamiento del Fluence fue un primer paso en esta dirección?

A.K.: Absolutamente, porque, aunque se trata de un mediano, tiene una gama tan amplia que llega a limitar con este segmento en su versión tope. Y está teniendo muy buena aceptación, es un caso muy positivo. Además, intentamos dar una coherencia de gama. Renault viene con continuidad en la renovación de sus productos y muestra que la marca está activa.

P.: ¿Pueden beneficiar a las ventas del Latitude las trabas para importar que están teniendo las marcas premium?

A.K.: Sí, es una oportunidad para el segmento. Al analizar el mercado surge un crecimiento fuerte en la venta de importados en los últimos años. Hoy esos vehículos están en una situación aparente de riesgo. Eso lo pueden aprovechar tanto Renault como el resto de las marcas generalistas.

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