Rincón serrano con aroma a mar

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A 15 minutos de Mar del Plata, saliendo por la av. Luro, luego Ruta 226, una autopista de doble carril lleva al turista a Sierra de los Padres, un sitio escondido para recorrer sin prisa.

Entre colinas ,huertas, granjas y vistas panorámicas donde se divisa la ciudad de Mar del Plata, el valle y la laguna, Sierras de los Padres es el rincón ideal para escapar del estrés, para disfrutar de un destino sin necesidad de mirar el reloj.

Sierra de los Padres es un lugar al que muchos llegan por explorar los alrededores de Mar del Plata. Pero no es sólo un destino para recorrer durante una tarde, sino que ofrece un hermoso y agreste paisaje, un rico patrimonio cultural que conecta con la llegada de los jesuitas y servicios a la altura de otros grandes destinos turísticos.

Las tierras fueron habitadas en 1746 por los misioneros jesuitas José Cardiel, Tomás Falkner, Matías Strobel, Gerónimo Rejón y Manuel Querini quienes se asentaron enviados por la Corona española a la vera de la laguna de las Cabrillas (hoy de los Padres) y fundaron la Misión de Nuestra Señora del Pilar del Volcán, refiriéndose al cordón montañoso que desciende de Tandilia pasa por Balcarce, continúa en Sierra de los Padres y se interna al mar en Cabo Corrientes.

Son varios los circuitos turísticos que pueden disfrutarse en la zona, comenzando por Reserva Integral de Laguna de los Padres, en el kilómetro 14 de la ruta. Con una frondosa arboleda en su ingreso, el lugar es ideal para pesca, la observación de aves, la práctica de deportes náuticos y las actividades recreativas. A lo largo del camino que bordea la laguna hay fogones, clubes de pesca, botes en alquiler, montes de eucaliptos y uno de araucarias.

A orillas de la laguna se ubica la Reducción de Nuestra Señora del Pilar, réplica de la primera construcción de la zona, donde a mediados del siglo XVIII, los padres jesuitas intentaron evangelizar a los indios pampas.



Por la Ruta 226 en la rotonda del paraje El Coyunco, se ingresa a través de un arco al Camino Padre Varetto que lleva al barrio residencial de Sierra de los Padres. Es un punto habitual en la visita, ya que allí se encuentra el centro de información turística, la venta de productos regionales y artesanías; miel, hortalizas frescas, viveros, y los centro gastronómicos y recreativos.

Al traspasar el segundo arco del Camino Padre Varetto, se ingresa al barrio residencial, con chalés de grandes parques y piscinas. A través de un camino de ascenso señalizado se llega a la cumbre serrana, donde se ubica un centro comercial con restoranes, confiterías, un mirador panorámico, la famosa Gruta de los Pañuelos y peñascos de fácil acceso.

Regresando a la Ruta 226, y camino a la vecina ciudad de Balcarce, se pueden visitar los barrios de La gloria de la Peregrina y Colinas Verdes, donde los microemprendimientos familiares producen frutas finas y dulces artesanales. Se ubican en esta zona complejos turísticos recreativos, una planta de agua mineral y un poco más lejos la laguna La Brava y un coto de pesca de truchas.

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