Ruta mágica entre lagos y montañas

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Encantos patagónicos para todos los gustos: Famosa por su belleza única, que se expresa en gran variedad de paisajes y ecosistemas, la Patagonia merece ser recorrida de punta a punta. Comenzando por el extremo sur, nos encontramos con Tierra del Fuego y la ciudad de Ushuaia, una fantástica ruta que suele combinarse con el impactante glaciar Perito Moreno, en El Calafate, Santa Cruz. Siguiendo hacia el norte, llegamos a la región de los lagos, con pintorescas localidades distribuidas en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut. Finalmente, rescatamos los cada vez más explorados circuitos en torno a la costa atlántica, que tienen a Puerto Madryn y la Península Valdés como centro e incluyen la novedosa Ruta Azul. En esta cuarta y última entrega con propuestas de miniturismo en la Argentina, Ámbito del Placer presenta una reseña de los destinos patagónicos más recomendables y accesibles para disfrutar durante fines de semana largos.

El corredor de los lagos integra a uno de los circuitos turísticos más famosos de la Argentina. Con la mítica Ruta 7 como conectora, lleva a través de ciudades como Junín de los Andes, San Martín de los Andes, Villa Traful y Villa La Angostura, en Neuquén, y San Carlos de Bariloche y El Bolsón, en Río Negro; con la opción de seguir camino hacia el sur, para recorrer hasta Esquel, en Chubut.

Ubicada en cercanías del Parque Nacional Lanín, el volcán Lanín y el Lago Huechulafquen, Junín de los Andes es un excelente punto de inicio de este recorrido impactante. Es ideal para practicar senderismo, montañismo con ascensos al volcán Lanín, paseos en balsas por lago o el río Chimehuin y la observación de aves.

Próximo a Junín se encuentra San Martín de los Andes, uno de los puntos más bellos y más buscados de esta región de los lagos. El solo hecho de respirar el aire puro y pasear por sus calles, limpias y ordenadas, con su típica arquitectura andina, es un atractivo en sí mismo. La emblemática Plaza San Martín, los centros comerciales con negocios de primera línea, los cafés, bares y restoranes invitan a los visitantes a recorrer y disfrutar a toda hora. El paseo de la costanera iluminado frente al lago Lácar es otro recorrido ideal para a caminar, descansar y sacarse la típica foto junto a uno de los lagos patagónicos más bellos. Salvo en el invierno, cuando la nieve se hace protagonista, durante el resto de las estaciones del año San Martín es un lugar de partida perfecto para excursiones, paseos y recorridos terrestres y lacustres. Entre los lugares más destacados para recorrer se encuentran el camino de los siete lagos, mirador arrayán, mirador bandurrias, playa Catritre, villa Quila Quina, Yuco, lago Nonthue y Hua-Hum, lago Lolog, cascada Chachín y lago Queñi.

En San Martín son muy comunes también los paseos en bicicleta de montaña, las cabalgatas, la pesca deportiva, el canopy, los deportes de agua, la observación de aves, las caminatas, los paseos en lancha y la práctica de golf (ver pág. 6), ya que cuenta con una cancha de nivel internacional diseñada por Jack Nicklaus. Además, los visitantes podrán probar excelente gastronomía visitando restoranes de cocina regional e internacional, y casas de té.

Siguiendo camino hacia el sur se llega a Villa Traful, una aldea de montaña que es tal vez el secreto mejor guardado del turismo en Neuquén, ya que para llegar es necesario desviarse de la ruta principal de los Siete Lagos. A orillas del lago homónimo, Villa Traful está rodeada por un paisaje cordillerano imponente y de singular belleza, ya que la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi en 1937 favoreció la conservación natural de este lugar que en 1994 formó parte del área protegida. Las excursiones por el lago Traful tienen como una de sus estrellas a la visita al bosque sumergido, ideal para el buceo. La gruta de la Virgen, los acantilados y la grutas del mirador son otras de las opciones más buscadas. Además, hay cruces del lago para visitar las playas ubicadas en la margen norte y una excursión combinada de paseo lacustre y trekking que incluye la visita a pinturas rupestres en las lagunas Las Mellizas (Verde y Azul) que dura casi todo el día. Otros sitios para visitar son las cascadas de Coa Co y Blanco.

bosque de Arrayanes

Villa La Angostura es otro de los hitos de esta ruta neuquina, sobre el lago Nahuel Huapi. Esta localidad es contigua al Parque Nacional Los Arrayanes, donde se puede disfrutar de un paseo por el mágico Bosque de Arrayanes, al cual se accede caminando o en catamarán. Allí se encuentra la principal agrupación de arrayanes, árbol nativo de corteza de color canela y frío al tacto. Hay además una variedad de ambientes especiales para la pesca deportiva, como el río Correntoso, el más corto del mundo, ubicado entre los lagos Nahuel Huapi y Correntoso, que reúne las condiciones ideales para la pesca con mosca o fly casting.

Vecina de Villa La Angostura es la principal ciudad de la región: San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro. El Centro Cívico y la costanera sobre el lago Nahuel Huapi son dos de las grandes postales que han hecho famosa a la Patagonia, mientras que los alrededores de Bariloche concentran atractivos únicos. Circuito Chico es una excursión clásica, con postales de Playa Bonitala y la isla Huemul. Los cerros Otto, López, Tronador y Catedral son otros sitios que son marca registrada de Bariloche, al igual que Colonia Suiza, el pintoresco asentamiento de inmigrantes suizos y franceses que llegaron en el siglo XIX. Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes conforman otro grupo de imperdibles barilochenses, al igual que la excursión a Puerto Blest y el Lago Frías, camino a la frontera con Chile, y los lagos Moreno (brazo del Nahuel Huapi) y Gutiérrez.

El camino hacia el sur a través de los lagos patagónicos lleva hasta El Bolsón, pequeño poblado con un apacible microclima, famoso por sus paisajes, su feria regional de artesanos, sus exquisitas cervezas, la gastronomía andina y por ser el más importante productor de lúpulo, entre otras cualidades. El pueblo está enclavado al pie del cerro Piltriquitrón, que se encuentra resguardado por las montañas cuya apariencia le otorga el nombre a este rincón andino. En otoño estallan en tonalidades rojizas, ocres y verdes de los cipreses, coihués y lengas que crecen en los bosques.



IMPERDIBLES:

Navegar el Nahuel Huapi, caminar por el Bosque de Arrayanes, visitar una casa de té en San Martín de los Andes o Villa La Angostura, comer curanto en Colonia Suiza, degustar chocolates artesanales.

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