7 de diciembre 2011 - 00:00

Schipol, una escala deseable

Opciones de relax durante el paso por el aeropuerto local.
Opciones de relax durante el paso por el aeropuerto local.
Muchas veces, las escalas obligadas por las aerolíneas suelen ser una pesadilla. Sin embargo, una parada en la terminal de Schipol, puerta de entrada a Holanda y a los Países Bajos, puede convertirse en un destino en sí mismo.

Está ubicado a sólo 15 km de la ciudad de Amsterdam y es considerado como el cuarto aeropuerto más grande del mundo por cantidad de pasajeros, después de Londres (Heathrow), París (Charles de Gaulle) y Fráncfort.

Su estructura semicircular permite recorrerlo a pie, de una punta a la otra. En el camino hacia las puertas de embarque sobran los motivos para entretenerse: un casino, un bulevar gastronómico, salas de masajes, una sucursal del Rijksmuseum y otra del shop del Museo Van Gogh son algunas de las escalas de placer.

Para quienes viajan en familia hay salas especiales para el descanso de los bebés, con clima y música especialmente seleccionados, y una guardería para chicos donde no sólo pueden dormir, sino que tienen a su disposición juegos de video, películas, juguetes y elementos para dibujar y pintar.

Y si fuese necesario pernoctar o tomar una ducha, el aeropuerto ofrece dos hoteles, el Yotel y el Mercure, con servicios a la altura de un cinco estrellas.

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