SU DINERO PERSONAL: Mirando los atascos desde el cielo

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Vivo en Nordelta y voy por negocios a Puerto Madero una vez por semana. Quisiera empezar a evitar el tránsito de la Panamericana y el centro porteño. Nordelta tiene un helipuerto y, aprovechando esta situación, mi pregunta es: ¿Conviene optar por el servicio de taxi aéreo? ¿Cuánto cotiza el vuelo por esa distancia? (E. Ch., Nordelta.)

El tránsito de helicópteros en Buenos Aires aún no conquistó los cielos, como sucede en otras partes del mundo, pero es una alternativa interesante para quienes buscan trasladarse con rapidez y optimizar así sus tiempos. Algunos pocos los eligen para moverse por la Ciudad; otros los prefieren para volar a estancias o campos.

Si la idea es viajar una vez por semana se necesita un bolsillo abultado, pero poca paciencia, considerando que un viaje de Nordelta a Puerto Madero puede completarse en tan sólo 10 minutos.

Matías Bosco, gerente operativo de Cielos Argentinos, explicó a Viernes que la hora de vuelo en helicóptero cotiza desde 1.050 hasta 3.000 dólares más IVA, de acuerdo con la característica de la nave. La parte interesante es que el pago se puede hacer en pesos al tipo de cambio oficial. El tiempo mínimo de facturación es de una hora de vuelo y a partir de esa hora se fracciona cada 6 minutos. De todas formas, eso se analiza y se pacta con el cliente de antemano.

Para sobrevolar Capital Federal hay que hacerlo en un helicóptero biturbina o monomotor. Los monoturbina no pueden ingresar a la Ciudad, por lo que viajan por los helicorredores marcados sobre la línea del río y la General Paz.

La nave más económica es la monomotor. Tiene capacidad para tres pasajeros y una velocidad de 170 kilómetros por hora. Por ella hay que desembolsar u$s 1.050. Pero se ofrecen además otras opciones de este transporte vip: un helicóptero monoturbina para cuatro pasajeros a 1.500 dólares o una aeronave biturbina para cinco o seis personas que llega a los 220 kilómetros por hora a 3.000 dólares la hora.

Existen en Buenos Aires una decena de helipuertos y unos 112 en la Argentina. Sin embargo, los taxis aéreos están habilitados para acceder a unas pocas pistas, explicó Celia Mazany, responsable comercial de Modena Air Service. La lista es la siguiente:

-Baires Madero (en avenida España 3200, Costanera Sur). Se inauguró hace unos años a la espera de un boom inmobiliario en la zona. Es el más cercano al microcentro de la Ciudad. Es privado, pertenece al Gruppo Modena y está exclusivamente reservado para aeronaves Bell.

-Dines (en Salguero y Costanera).

-Terminal sur del aeroparque Jorge Newbery: es para aeronaves con hangares fijos.

-Helipuerto del autódromo (avenida Coronel Roca).

Obviamente, no son para uso personal los helipuertos del Hospital Churruca, del Garrahan, de SwissMedical, del edificio Centinela perteneciente a Gendarmería, del edificio Cóndor de la Fuerza Aérea y de la Presidencia de la Nación.

Son generalmente las empresas multinacionales o los pasajeros que deben trasladarse del aeropuerto de Ezeiza al centro los que más hacen uso de este servicio. Pero quien tiene la posibilidad monetaria de evitar el trayecto a paso de hombre por la Panamericana o no le resulta práctica la vía acuática (también creciente), también lo elige, más si uno parte desde Nordelta, donde hay un helipuerto habilitado también para los countries de la zona. Además, el taxi aéreo cuenta con un plus: las espectaculares vistas panorámicas que implica sobrevolar la Ciudad de Buenos Aires. Con este trayecto se disfrutan desde arriba el Rosedal, el Planetario, la Torre de los Ingleses, el Obelisco, la Casa de Gobierno, entre otros íconos argentinos.

Los helicópteros como alternativa a los embotellamientos son una imagen frecuente en la ciudad de San Pablo, Brasil, donde se hacen unos 1.600 vuelos diarios y prácticamente muchos edificios en barrios como Higienópolis y el distrito financiero cuentan con una pista de aterrizaje en la azotea. Ésta es una buena solución para una ciudad donde el año pasado llegó a registrarse un récord de autos parados a lo largo de 249 kilómetros.

En Buenos Aires, si bien está creciendo esta modalidad, especialmente la del transporte sanitario, aún no existen prácticamente los helipuertos en las terrazas. Incluso, el techo de la Casa Rosada, que, en promedio, una vez por década es usado como helipuerto, es un destino riesgoso, ya que las paredes de ese centenario edificio se volvieron frágiles para la vibración de una nave poderosa.



Quiero comprar un lote en Barrio Norte y construir una cancha de fútbol 5 para organizar torneos femeninos. Debo desembolsar por un terreno de 650 metros cuadrados unos u$s 600 mil y temo licuarlos si el negocio no es atractivo. Requiero asesoramiento sobre tasa de terno y logística de torneos. (Francisco Visini, Palermo.)



En los últimos años, las mujeres reflotaron el negocio del fútbol. No por nada 29 millones de damas en el mundo practican este deporte, según datos de la FIFA.

Apuntar al fútbol femenino es un buen nicho ya que no hay demasiada competencia. Quienes conocen el negocio dicen que después de una fuerte inversión inicial es todo ganancia. Un tip: el fútbol 5 es el más recurrente, por lo que se podrían ofrecer también campeonatos para 6 jugadoras, ya que las canchas son similares. Para conocer mejor el rubro, Viernes consultó a Gastón Menestrina, socio y organizador del torneo Gambeta Femenina de Costa Salguero, y a Paula Fernandes Delgado, directora de la escuela Fútbol a lo Femenino.

Para la construcción de la cancha, lo primero a tener en cuenta es que la medida reglamentaria mínima es de 16x26 metros, lo cual se puede emplazar perfectamente en los metros del terreno del ejemplo. En cuanto al piso, conviene elegir pasto sintético con caucho, que prácticamente no requiere mantenimiento, aunque significa la mayor parte de la inversión. Todo depende del tamaño de cancha que se elija, pero habrá que calcular unos 100 mil pesos y unos 15 o 20 años de vida útil.

Además, hay que comprar dos arcos que cotizan unos 1.600 pesos cada uno y cubrir el perímetro de la cancha con redes. Se debe contar también con un buen número de pelotas, porque se rompen o pierden con facilidad, por lo que hay que sumar trescientos pesos por cada una.

Lo ideal es organizar torneos viernes a la noche, sábados y domingos. El resto de los días se pueden alquilar las canchas para amistosos.

Por los torneos se cobra una primera inscripción de unos seiscientos pesos y cada partido ronda los 270 pesos. Si están cubiertos los horarios del sábado y del domingo de 10 a 22, se pueden facturar en un día unos 3.240 pesos, es decir, 6.480 en la doble jornada.

En la semana, una opción es alquilar la cancha, que cuesta en ese barrio unos cuatrocientos pesos. Pero a la noche, que es el horario más demandado, el precio aumenta a quinientos pesos por los reflectores de luz.

Sin embargo, el negocio no termina ahí. Es importante ofrecer a las jugadoras servicios extras de quiosco, bar y vestuarios. Además, un médico presente ante lesiones de las chicas y, por supuesto, contar con un grupo de árbitros, un rubro en el que las mujeres cada vez toman más el mando, al igual que en la dirección técnica. Según sostuvo Menestrina, éste es un gasto fijo que ronda los 120 pesos por partido. Además, explicó sobre la posibilidad de ofrecer abonos para alquileres fijos donde los equipos reservan la cancha siempre en un mismo día y horario.

Otra opción es alquilar las canchas para escuelas de fútbol. Fernandes Delgado hizo hincapié en el creciente interés de las mujeres en este ámbito. Según explicó, las clases, que hay para distintas edades, cuestan trescientos pesos una vez por semana y quinientos pesos dos veces.

La contracara del negocio es que si la cancha no es techada, la lluvia puede arruinar la recaudación del día por la suspensión de los partidos. Una cobertura de chapa ronda los 30.000 pesos.

Producción: Andrea Glikman

@AndyGlikman

sudinero@ambito.com.ar

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