Talampaya, impactante

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Una vuelta por lo mejor de las bellezas cuyanas: famosa por sus excelentes vinos y por la imponencia del cerro Aconcagua (provincia de Mendoza), la región de Cuyo tiene mucho más para ofrecer a los viajeros que la elijan para vacacionar. Destacan así otras maravillas como son los parques Ischigualasto (San Juan) y Talampaya (La Rioja), que comparten uno de los sitios de mayor belleza natural del país, y la apasible atracción de la Villa de Merlo (San Luis), un destino perfecto para disfrutar en familia, poseedora de un saludable microclima. Recorrer tierras cuyanas puede llevar también por sitios de alto impacto visual como el sanjuanino Barreal o las sanluiseñas Sierras de las Quijadas.

El Cañon de Talampaya, dentro del Parque Nacional Talampaya, provincia de La Rioja, es uno de los principales hitos turísticos del país, sin nada que envidiar a sitios como las Cataratas del Iguazú y el Glaciar Perito Moreno. Es contiguo al parque sanjuanino de Ischigualasto, sólo separados por la línea imaginaria de la frontera política.

Se trata de una maravilla natural, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que abarca unas 270.000 hectáreas, y sus farallones de hasta 180 metros de altura son verdaderos gigantes rojos. La propia formación del Cañón de Talampaya va desde la era Precámbrica a la Cuaternaria, generando una gran riqueza paleontológica, junto a la existencia de pictografías y petroglifos.

Las expediciones que se internan en el cañón siguen el lecho del río Talampaya, que durante la mayor parte del año está seco, pero en verano presenta espectaculares crecidas. El recorrido lleva por La Puerta del Parque, el lecho seco del Río Talampaya, Los Petroglifos, El Jardín Botánico, La Catedral y el El Monje. Existe otro circuito que incorpora Los Pizarrones, Los Cajones y el desfiladero donde nace el río Talampaya.

El área llamada La Ciudad Perdida, es tal vez la que más espectacularmente expresa la maravilla de las geoformas de Talampaya. Abarca al circuito más extenso del parque, en un recorrido de aproximadamente 4 horas de duración que comienza avanzando por el lecho seco del río Gualo.

La caminata sigue luego sorteando dunas y pampas hasta llegar a un mirador natural en el que se ve lo que parece ser una antigua y abandonada ciudad.



color arco iris

Otra de las rutas estrella del parque es el Cañón Arco Iris, al que puede llegarse a pie o en bicicleta. Allí la roca abandona al rojo como único color y ofrece una impactante paleta que incluye el verde del óxido de cobre, el amarillo del azufre, el rojo del hierro, el gris o negro de la ceniza volcánica o el carbón de vegetales quemados por volcanes y el azul del azufre mezclado con cenizas.

Por su parte, existe un nuevo circuito en el cual se recrea a través de réplicas artísticas con base científica la fauna y la flora existentes en el Período Triásico, en el territorio en donde hoy se encuentra el Parque.

Para los viajeros es importante tener en cuenta que ninguno de todos estos recorridos se puede realizar en vehículo particular, ya que el Parque prohíbe su ingreso, obligando a utilizar el sistema de guías locales o en su defecto el de aquellos que cuentan con habilitación oficial.



IMPERDIBLES

Visitar los murallones y la Ciudad Perdida, en Talampaya.



CUÁNTO CUESTA

Vuelo Buenos Aires-La Rioja, desde $ 2.500 ida y vuelta. Excursión de medio día al Parque Talampaya, desde $ 250 por persona. Paquetes de 5 días que combinan Talampaya e Ischigualasto (San Juan), desde $ 3.000 por persona.

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