Termas para gozar junto al mar en pleno invierno

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Disfrutar de la calidez de las aguas de la costa bonaerense es hoy un sueño totalmente posible de cumplir. No es que las corrientes oceánicas hayan desviado su curso desde el Caribe hacia estas playas, se trata de las aguas termales de San Clemente del Tuyú, una propuesta para disfrutar de un modo distinto de las playas más próximas a la Ciudad de Buenos Aires.

Abiertas todo el año al público desde 2004, las aguas termales saladas fueron descubiertas en 1999 luego de que una investigación geológica estableciera su existencia en las tierras entre el oceanario Mundo Marino y el Faro San Antonio. En 2000 empezaron las excavaciones y las idas y vueltas de la crisis demoraron cuatro años la puesta en marcha de este emprendimiento.

Disfrutar de termas cerca del mar no es una opción tan fácil de encontrar, incluso si se exploran los principales centros turísticos del mundo. Algunos de los contados ejemplos de paraísos donde las olas y las termas hacen sociedad son la isla de Ischia, formación de origen volcánico en la bella región italiana de la Campania, sobre el mar Tirreno. En Oceanía destacan las termas de Lake Taupo, en Nueva Zelanda.

El parque Termas Marinas se encuentra en la ciudad de San Clemente del Tuyú, a 320 kilómetros del centro de Buenos Aires. Son 31 hectáreas dentro del predio del faro San Antonio, construido en 1890. Posee aguas termales mineromedicinales de excepcional calidad, con una temperatura aproximada de 55ºC, alto contenido en sales, cloruros, sulfatos, hierro, calcio, magnesio y sodio.

Sales terapéuticas

Estas características hacen posible su uso para tratamientos terapéuticos y generan efectos favorables sobre la salud. Estas aguas surgen de una profundidad de 1.500 metros y se diferencian de las de mar por tener tres veces más de sales, dos veces más de cloruros y sulfatos, y cinco veces más de calcio.

El complejo cuenta con cinco piletas de distintas profundidades y formas: de recreación, con baja concentración de sales recomendada para niños y adolescentes; infantil, con agua dulce; Ibérica, Caribe y Mediterránea, equipadas con hidrojets y temperaturas de 37ºC a 41ºC.

Además de los baños en las piletas, el complejo -que no posee hospedaje- ofrece sala de relax, tratamientos faciales con fangos termales, tratamientos corporales, masajes locales y generales, drenaje linfático venoso por presoterapia; thai shiatsu, área médico termal, etcétera.

La actividad termal está disponible todo el año y es habitual complementarla con visitas guiadas hacia el centenario faro de 63 metros (a cuyo mirador puede accederse), Punta Rasa, las amplias playas de San Clemente, y tours por la zona. Mundo Marino, el oceanario más grande de América Latina, es siempre una buena opción, así como paseos por el puerto de pescadores y el puerto deportivo. El parque Cosme Argerich es ideal para caminatas y picnics.

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