Un valor agregado para las compañías

Edición Impresa

Vivimos en un mundo muy cambiante y trasversal: los cambios en la sociedad son veloces y las organizaciones, como entes vivos formados por personas, también tienen que estar atentas a las evoluciones y transformaciones. La diversidad dentro de una empresa muestra a una compañía viva, que escucha, entiende y es capaz de generar espacios de encuentro y diálogo, donde se tome lo mejor de cada uno para innovar, crecer y potenciar el talento.

En Kimberly-Clark pusimos en marcha la iniciativa "Reverse Mentoring" con el fin de generar espacios mutuos de aprendizaje y convivencia entre empleados de diversas generaciones y cargos, en concreto, fue un acercamiento entre mentores millenials, y directivos y parte de nuestro Board de toma de decisiones.

BENEFICIOS

Sin duda, los efectos positivos fueron mutuos para ambas partes. Por un lado, para los mentores "millenials" la experiencia fue una oportunidad única de contribuir a cambiar el mindset de quienes lideran la compañía, que pueden tener desde creencias hasta un sistema de toma de decisiones diferente. Indirectamente, los colaboradores que se sumaron al proyecto como mentores tuvieron una exposición al alto management de la organización, con quienes quizá en situaciones habituales no tienen ese nivel de interacción.

A su vez, para los mentoreados, el gran beneficio fue la posibilidad de adaptar su pensamiento a las necesidades e inquietudes de las nuevas generaciones. En nuestra compañía, por ejemplo, el 65% de nuestros colaboradores pertenecen a esta generación de "millenials". La posibilidad de ser mentoreado por un joven de esta generación permitió a nuestro Directorio entender mejor y conocer más a fondo a quienes el día de mañana serán seguramente los líderes de la organización.

En los últimos años se avanzó mucho en materia de diversidad en Argentina, pero todavía hay mucho para seguir haciendo. Las compañías necesitamos continuar pensando fuera de la caja, animarnos a implementar políticas que rompan esquemas y que unan generaciones diferentes.

La experiencia nos muestra que estas iniciativas resultan enormemente enriquecedoras para todos.

Es necesario perder el miedo, romper moldes, animarse a implementar políticas que rompan esquemas y que unan generaciones diferentes. La experiencia nos muestra que resulta enormemente enriquecedor para todos: para quienes ocupan posiciones de alto liderazgo, porque se renuevan y toman el pulso a la organización desde otro lugar, y para quienes acceden a estos altos directivos, porque es una oportunidad única y exclusiva de aprendizaje.

(*) Directora de Recursos Humanos Kimberly-Clark South LAO

Dejá tu comentario