Uruguay, con muchas dudas pretemporada

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Al parecer, la devaluación del peso argentino que siguió a la adopción de estrictos controles cambiarios no impedirá que el turista local siga viajando a Uruguay, aunque a una tasa menor. La pérdida de competitividad con Brasil, sin embargo, supondrá un freno a la expansión del número de visitantes desde ese país a las costas uruguayas.

Así lo señala una investigación de la consultora CPA Ferrere y el Centro de Investigaciones Económicas (CINVE), que traza las perspectivas para la próxima temporada turística en Uruguay. Según señalan los expertos, «el control de cambios argentino podría reducir en 1,5 punto porcentual el crecimiento del turismo receptivo durante la próxima temporada». De todas maneras, el número de argentinos que ingresan al país crecerá por encima del 20% respecto de la temporada anterior, aun en el peor escenario.

Si los argentinos pudieran comprar sus dólares en el mercado oficial con normalidad, se espera un crecimiento del 24% en el turismo receptivo desde el vecino país. Sin embargo, si tuvieran que recurrir al mercado paralelo debido a las trabas a la obtención de dólares, el crecimiento se desaceleraría.

Pero el informe va todavía más lejos y se pregunta qué sucedería si el peso argentino siguiera perdiendo fuerza frente a la moneda uruguaya, a raíz de la restricción en la oferta de dólares en la economía argentina. CPA Ferrere y CINVE estudiaron qué ocurriría ante una devaluación real adicional del 10%, que afectaría la competitividad de la economía uruguaya en el sector turístico. En ese escenario, la tasa de crecimiento del turismo receptivo puede llegar a reducirse hasta un 15,7%, mientras que la que corresponde al ingreso de argentinos se desacelerará al 21,4%.

Mercado oficial

Al respecto, el analista Gabriel Oddone explicó que el estudio maneja el supuesto de que los argentinos podrán conseguir sin mayores dificultades divisas en el mercado oficial o paralelo y no incorpora dificultades asociadas con una escasez de divisas.

Más allá de las medidas argentinas, se espera un freno muy importante en el ingreso general de turistas, en comparación con el crecimiento del 40,3% en la temporada 2011.

El estudio también anticipa un freno en el crecimiento del turismo receptivo desde Brasil, en virtud de la menor expansión de la actividad económica en ese país. El ingreso de brasileños pasará de crecer a una tasa del 30,1% en la temporada pasada a sólo el 2,2% en el período 2012.

Según el Ministerio de Turismo, la suma de argentinos y brasileños supuso aproximadamente el 70% del ingreso de turistas extranjeros al país en los últimos 10 años.

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