Wine tours, una nueva pasión urbana

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Si paseando un viernes al atardecer por el barrio porteño de Palermo comienza a cruzarse con grupos de gente que llevan en sus manos grandes copas de vino y de champán, quiere decir que está en presencia de uno de los nuevos fenómenos de la cultura enológica local: el wine tour urbano, una actividad que ubica la experiencia de las catas en un circuito de tiendas de diseño, dentro de las cuales las bodegas, con la guía de un sommelier, dan a probar algunas de sus mejores etiquetas.

«¿Todavía estoy a tiempo para comprar una copa?», pregunta una señora en la esquina de Honduras y Armenia. Le responden que sí, que hasta las 22 podrá caminar en busca de vino y le entregan un copón de cristal rotulado con una W y una T. El stand del wine tour siempre se ubica sobre la vereda y desde las 19 reparte las copas y explica dónde están los locales del circuito. Como suele ocurrir en este tipo de actividades en espacios públicos, se genera un efecto contagio y lo que comienza tímidamente luego deriva en algunas colas en las puertas de los locales y hasta stands que agotan sus existencias etílicas.

La idea

«Comenzamos en 2006. La idea surgió en parte de mezclar eventos como San Patricio y Gallery Nights», explica Sol Linares, responsable de 6W PR & Press, que recuerda el momento en que tomó la decisión: «Estaba rodeada de gente tomando cerveza en la calle, en San Patricio, y pensé: ¡esto también tendría que darse con el vino!».

Actualmente se realiza un wine tour cada tercer viernes de mes. Participa un promedio de 150 personas por noche y el fenómeno ya ha sido destacado por publicaciones y sitios como la revista Time Out, TripAdvisor y Whats on When, como recomendables opciones de ocio en la capital argentina.

La propuesta es atractiva en buena medida por su sencillez: sólo hay que comprar el copón (se cobra $ 100, pero los habitué pueden llevar la copa comprada en un tour anterior y $ 50), salir a recorrer un circuito de cinco cuadras y, cuando se observa el cartel indicador del wine tour, ingresar al local a degustar vinos de alta calidad. En cada uno de estos sitios aguardan sommeliers que tienen preparadas charlas, juegos y catas a ciegas. A su vez, las bodegas suelen aprovechar la ocasión para hacer probar productos especiales.

Algunas de las bodegas participantes son Mauricio Lorca, Rosell Boher, Familia Marguery, Patritti, Genesis, Finca La Escondida, Secreto Patagónico, Séptima y Weinert. También son de la partida Baco Club y Gato Dumas. Entre los locales sobresalen los de moda y diseño, tales como Awada, Compañía Interior, Think Pink, Vincent & Miles, Bloop, Vivendi, Soy Reina, Garçon García, Espacio V, Infinitas Sensaciones y Las Rozas.

Concluidas las tres horas de degustación, los protagonistas vuelven algo entonados al punto de partida, algunos de ellos con souvenirs adquiridos en alguna de las tiendas palermitanas. Allí los esperan aún otras dos propuestas, una más bien simbólica, con algunos sorteos, y otra muy real, que incluye pizza libre para calmar el hambre y cerrar con una sonrisa la caminata urbana de ingesta de alcohol. Hoy será el último wine tour urbano en la Capital y también será en las calles de Palermo. Luego los paseos son retomados en otoño-invierno, generalmente el tercer viernes de marzo.

Pablo Domini

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