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EE.UU. suspende aranceles a China y planea cumbre para dar fin a la guerra comercial

Donald Trump adelantó que por ahora no activará las tasas extra por u$s200.000 millones a productos del gigante asiático que iban a empezar a regir desde el 1 de marzo. Dijo que buscará sellar el diferendo con la firma de un acuerdo con el presidente Xi Jinping.

Washington - El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que planea una cumbre con el presidente chino, Xi Jinping, para firmar un acuerdo comercial que signifique un final definitivo a las disputas bilaterales. El anuncio se da luego de que el domingo a la noche el republicano informara que retrasará la entrada en vigor de un aumento de aranceles a u$s200.000 millones en productos chinos tras un “avance sustancial” en las negociaciones.

“Vamos a tener una cumbre para la firma”, afirmó Trump durante una reunión con los gobernadores. “Así que ojalá que podamos completar esto, pero estamos muy, muy cerca”, sostuvo y agregó que si todo marcha bien habrá “grandes noticias la próxima semana o la siguiente”.

China reaccionó a las declaraciones y la agencia oficial Xinhua citó “progresos significativos” en las negociaciones entre los dos países. Las dos partes avanzaron en “cuestiones específicas” como la transferencia de tecnología, la protección de la propiedad intelectual, las barreras no arancelarias, el sector servicios, la agricultura y la tasa de cambio, según Xinhua.

La semana pasada se cerró la cuarta ronda de diálogos para poner fin a una disputa comercial entre ambos países después de la tregua de tres meses pactada entre los mandatarios de los dos países a finales de noviembre. Trump ya había mencionado en varias ocasiones la posibilidad de retrasar la fecha límite del 1° de marzo para alcanzar un acuerdo comercial y no subir los aranceles de 10 a 25% a importaciones chinas por valor de u$s200.000 millones.

Los funcionarios y economistas en todo el mundo están atentos al desarrollo de las negociaciones ya que una guerra comercial golpearía con fuerza las ganancias de las empresas, subiendo los precios para los productos importados y lastrando las ventas para los exportadores. Este escenario podría perjudicar el comercio global si no se logra un acuerdo.

Ayer, Wall Street abrió en alza tras el anuncio del prolongamiento de la tregua, siguiendo la tendencia que marcaron más temprano las bolsas asiáticas. El principal índice estadounidense, el Dow Jones, cerró con una suba de 0,21%.

Los reportes sobre las negociaciones indican que China prometió reanudar o aumentar las compras de bienes agrícolas estadounidenses, pero Washington busca cambios en la estrategia industrial del país y reformar la protección para sus tecnologías.

Estados Unidos se queja de tener un enorme déficit comercial, pero la práctica comercial más criticada por las empresas estadounidenses es la obligación que pesa sobre ellas de entregar secretos comerciales cuando realizan negocios en China.

La piratería informática y las violaciones a los derechos de propiedad intelectual también son una prioridad, pero en general, los expertos afirman que la mayor dificultad reside en la aplicación y la verificación de las medidas prometidas por Pekín.

Según David Dollar, exemisario del Tesoro estadounidense en China, está previsto que los chinos acepten en el papel las reformas estructurales, “pero después va a ser difícil que Estados Unidos pida más”, específicamente citando la revisión de la aplicación de estos cambios.

El secretario del Tesoro Steven Mnuchin, anunció que en el marco de las discusiones se logró un acuerdo sobre la moneda, en un momento en que Washington temía que los chinos se sirvan del yuan para seguir siendo competitivos.

Agencias AFP y Reuters

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