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El 54% de los argentinos pide que el Gobierno regule la actividad social de las empresas

Ámbito Biz accedió en exclusiva a un sondeo sobre la confianza en las empresas. Más de la mitad de los encuestados pide que el Gobierno regule la actividad social de las organizaciones.

Si bien muchos consideran que la sustentabilidad llegó para quedarse, aún existe un halo de desconfianza hacia lo que las empresas realizan desde sus programas de responsabilidad social. Según una encuesta de Voices!, de la que Ámbito Biz tuvo un adelanto exclusivo, los argentinos manifiestan un bajo nivel de confianza en las empresas y producto de ello, más de la mitad demanda control del Estado sobre las actividades de RSE que desarrollan las organizaciones.

Seis de cada diez argentinos no tiene confianza en las grandes empresas nacionales, un 46% tiene poca mientras que un 13% ninguna, dando un total de 59%. La cifra asciende al 64% para las empresas transnacionales.

"Nuestro país tiene un problema de alta desconfianza generalizada en todas las instituciones y las empresas no escapan a esa lógica", explica Constanza Cilley, directora Ejecutiva de Voices! Al tiempo que advierte que la crisis de confianza no es sólo hacia las instituciones, sino que también se da a nivel interpersonal. "Ante la pregunta sobre si cuando trata con otros se está relajado o en alerta, 8 de cada 10 dice hay que tener cuidado", completa.

El sondeo analizó las expectativas de los consumidores sobre las empresas y su rol en la sociedad como parte de un trabajo internacional junto a Globescan e incluye resultados representativos de adultos de argentina y de 25 países.

A la hora de evaluar a las empresas en función de una serie de características, pueden entenderse las razones de la baja confianza de la sociedad. En Argentina, la innovación es el aspecto que obtiene la mejor calificación con un 37%. Por el contrario, los aspectos con menos opiniones positivas son aquellos que tienen que ver con su accionar en materia de responsabilidad social; como la transparencia y honestidad (33%), el apoyo a buenas causas (31%) y su responsabilidad con el medio ambiente (28%).

Ante estos bajos niveles de confianza emerge el reclamo al Estado para que regule el accionar de las organizaciones en estos niveles. El 54% apoya la intervención del gobierno mediante la sanción de leyes que obliguen a las grandes empresas a ir más allá de su papel económico tradicional y trabajar para hacer una sociedad mejor, "incluso con la advertencia de que esto puede conducir a precios más altos y menos puestos de trabajo", explica el sondeo. En el mundo, la proporción crece al 63%, impulsado por los países de Asia y África, donde la demanda de intervención llega al 70% de la población.

Según los analistas, estos datos sugieren que en el mundo hay una baja confianza en que las empresas asuman un compromiso con la sociedad y el medio ambiente por sí mismas y que existe una percepción difundida que el gobierno debe obligarlas a cumplir con un rol social. "Hay una demanda instalada para que existan normas que obliguen a las empresas a hacer algo más por la sociedad", completa.

Por último, si bien predomina la desconfianza entre los consumidores sobre la información que brindan las empresas acerca de sus acciones de RSE, un 55% muestra interés en conocer lo que las empresas hacen en el campo social y ambiental.

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