Política

El bono será obligatorio y se cobrará en octubre

El bono de $5.000 acordado esta semana entre el Gobierno, la CGT y las cámaras empresarias, será de pago obligatorio a favor de todos los trabajadores del sector privado en el transcurso de octubre y sólo podrá modificar ese beneficio a partir de la convocatoria formal de las respectivas paritarias. El entendimiento alcanzado ayer por los técnicos de las tres partes, luego del aval genérico del lunes, estableció además que los empleadores podrán eventualmente compensar el monto a la hora de renegociar salarios bajo el amparo de las cláusulas de revisión vigentes en los actuales convenios colectivos de trabajo.

El borrador del decreto que deberá firmar a su vuelta a la Argentina Mauricio Macri (se definirá entonces si será una normativa regular o de necesidad y urgencia), al que tuvo acceso este diario, incluye cuatro artículos consensuados ayer entre abogados de la central obrera, la Unión Industrial, las cámaras de Comercio y Construcción y la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) con funcionarios del Ministerio de Producción y Trabajo.

El primer artículo es el que fija la obligatoriedad del pago. Se diferencia del decreto de noviembre del año pasado, que también consagró un bono por $5.000 (desde entonces la inflación acumulada superó el 55%) en dos aspectos: mientras el anterior pautaba dos cuotas iguales de $2.500 en el actual está previsto que será en un solo tramo, en tanto que en 2018 quedó consagrado en el texto de la norma que los sectores en crisis podrían “adecuar la implementación” en “plazos y montos” de acuerdo a sus posibilidades. El bono actual no prevé, en principio, situaciones de excepción.

De todos modos, y sujeto a la redacción final del texto, quedará consagrada la posibilidad para que los empresarios consideren el pago del bono para las discusiones para eventualmente compensarlo a la hora de rediscutir paritarias en los casos de gremios que hubiesen pactado cláusulas de revisión de aplicación hasta el año que viene.

Otro artículo establece la posibilidad de que el monto fuese tomado a cuenta por parte de los empleadores que hubiesen pagado compensaciones a partir del 12 de agosto y hasta la publicación del decreto. La fecha remite al día posterior a la elección primaria del 11, cuando el dólar comenzó una escalada que lo llevó de $48 a un rango en torno de los 60 pesos.

La normativa fijará también una proporcionalidad en el pago del bono para trabajadores que cumplan jornadas laborales acotadas. Además establecerá excepciones para los casos de estatutos laborales especiales, como el servicio doméstico, los trabajadores rurales y los empleados públicos. En el caso del servicio doméstico los negociadores confiaron que el Gobierno habilitará un pago extra en los próximos días en una instancia resolutiva puntual. En tanto que los estatales ya habían recibido el bono de $5.000 a través de otra resolución.

Los empleadores del rubro mercantil, en particular la CAME, reclamaron en la negociación de ayer habilitar el pago del bono en varias cuotas, una posibilidad que fue descartada con vistas a la redacción final.

Mariano Martín

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