Economía

El FMI advierte desaceleración en el crecimiento mundial

La situación cambió totalmente de la que era hace un año. Entre las causas están la guerra comercial entre EEUU y China, y el estrés macroeconómico en Argentina y Turquía.

Hace un año, la actividad económica se aceleraba en casi todas las regiones del mundo, pero en la actualidad mucho ha cambiado, sostuvo Gita Gopinath. Según la economista jefe del Fondo, “la escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, el necesario ajuste crediticio en China, el estrés macroeconómico en Argentina y Turquía, las interrupciones en el sector automotriz en Alemania y el ajuste financiero junto con la normalización de la política monetaria en las economías avanzadas más grandes, son todos factores que han contribuido significativamente a un debilitamiento de la expansión mundial”.

De esta forma, se proyecta una desaceleración en el crecimiento en 2019 para el 70 por ciento de la economía mundial. El crecimiento global se suavizó a 3,6 por ciento en 2018 y se proyecta que disminuirá aún más a 3,3 por ciento en 2019.

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Después del débil inicio, el Fondo espera que el crecimiento se recupere en la segunda mitad de 2019. Este avance está respaldado por un importante ajuste de la política monetaria por parte de las principales economías, posible gracias a la ausencia de presiones inflacionarias a pesar de que el crecimiento se encuentra en un nivel cercano al potencial. La Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra se han desplazado a una postura de política monetaria más acomodaticia. China ha incrementado su estímulo fiscal y monetario para contrarrestar el efecto negativo de los aranceles comerciales. Además, las perspectivas para las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China han mejorado a medida que se concretan las perspectivas de un acuerdo comercial.

No obstante, la economista reconoció que “la producción industrial y la inversión siguen siendo débiles por ahora en muchas economías de mercados avanzados y emergentes, y el comercio mundial aún no se ha recuperado”.

Con mejores perspectivas para la segunda mitad de 2019, se proyecta que el crecimiento global en 2020 volverá al 3,6 por ciento. Sin embargo, para el Fondo esta “recuperación es precaria” y se basa en un rebote en las economías de mercados emergentes y en vías de desarrollo, donde se proyecta que el crecimiento aumentará de 4,4 por ciento en 2019 a 4,8 por ciento en 2020. Específicamente, se basa en un repunte esperado en el crecimiento en Argentina y Turquía.

Más allá de 2020, se espera que la expansión global se estabilice en torno de 3,5 por ciento, impulsado principalmente por el crecimiento en China e India y su creciente peso en el ingreso mundial. El aumento de la actividad en los mercados emergentes y las economías en desarrollo se estabilizará en 5 por ciento, con Asia emergente creciendo más rápido que otras regiones.

Riesgos

Si bien la economía global continúa creciendo a un ritmo razonable y una recesión global no está en las proyecciones de referencia, “existen muchos riesgos a la baja”, según Gopinath.

Entre los peligros se señala que las tensiones en la política comercial podrían reaparecer y desarrollarse en otras áreas (como la industria automotriz), con grandes interrupciones en las cadenas de suministro globales. El crecimiento en economías como la zona del euro y China puede sorprender a la baja, y los riesgos que rodean al Brexit siguen aumentando. Asimismo, un deterioro en el sentimiento del mercado podría endurecer rápidamente las condiciones de financiamiento en un entorno de gran endeudamiento tanto del sector público como privado en muchos países.

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