El infierno alimenta suba

Edición Impresa

Al escribir estas líneas se anotaba un récord de más de 134.000 nuevos infectados por covid-19, unas 400.000 personas seguían sin electricidad, la temperatura en la Ciudad de Buenos Aires apenas bajaba del récord de poco más de 40.9 grados que había tocado por la tarde (4º máximo histórico desde 1906, algo que no se veía desde 1995 y que podría superarse hacia el fin de la semana), había problemas con el suministro de agua, la provisión de internet (el sitio del ENRE se cayó), semáforos en lugares varios, etc., mientras los políticos de uno y otro signo hacían su agosto en las redes sociales. Seguramente lejos, pero un paso más cerca del infierno a lo que solemos estar normalmente los argentinos y en especial los porteños. En lo financiero, el dólar informal se anotaba una suba de 1,46% a $209 y la tasa de riesgo- país agregaba una unidad a 1.820 puntos básicos. La única nota de “optimismo” si se quiere la puso el mercado accionario que arrancando de menor a mayor cerró la jornada con el S&P Merval sumando 1,14% a 84.702.31 puntos, en tanto los principales ADR argentinos ganaban en Nueva York un promedio simple de 2,21%, con 17 alzas frente a 3 bajas. Acá es cierto que fue notable el 10,71% que recuperaron las acciones de Mercado Libre, la estrella de la jornada, pero es menester tener en mente que con esto apenas se neutraliza la pérdida de las cuatro ruedas previas, y que el tranzado estuvo 18% debajo de lo logrado el lunes (evidenciando que no hubo un incremento en el interés para consolidar lo de ayer). Volviendo a la plaza local, los $750 millones negociados en acciones, que estuvieron repartidos entre 38 alzas, 7 sociedades sin cambio y 21 en baja, si bien 39% más que lo de la jornada previa, quedaron 0,3 abajo del diario para lo que va del mes, en tanto se alcanzaron $2.623 millones en Cedear, 1% arriba del diario (lo que podría aplicar a estos dos últimos puntos lo dicho respecto al volumen de MELI). Como la lechera de la fábula (Esopo para algunos, 620-564 a.C.; más indubitablemente de Don Juan Manuel, 1282-1348, Cuento VII del Libro de los ejemplos del conde Lucanor y Patronio; o La Fontaine, 1621-1695 para el vulgo) la caterva de pushers y vendedores de Cedear siguió regodeándose pensando en el dinero que sacaran a los inversores, bajo la premisa que los nuevos Cedear “Fortalecen al mercado de capitales”, lo cual es cierto, ... claro que esto es solo para el mercado de los EE.UU. Hablando de la corta visión de la gente de la CNV, ByMA y el mercado en general... mejor seguimos mañana.

Dejá tu comentario