Opiniones

El mercado le dio la bienvenida a Pichetto: ¿cómo sigue?

Como si fuese un juego de ajedrez, las incógnitas se van develando y siempre el objetivo es tratar de arrinconar al “rey”, que detiene el poder, parra arrebatárselo. En este mismo espacio el mes pasado mencioné que la movida de CFK de bajarse a la vicepresidencia junto a la irrupción en el primer plano de Alberto Fernández había traído un poco más de previsibilidad a los mercados, y que “la descompresión del riesgo era necesaria, pero no es suficiente”.

Pero en un intento de comerse a la “reina”, la respuesta de Macri al anunciar a Pichetto como compañero de fórmula trajo ese optimismo que el mercado doméstico había perdido y que tanto necesitaba para entusiasmar nuevamente a los inversores.

El Merval se disparó a máximos históricos en pesos y el riesgo país bajó de una manera pocas veces vista en la historia reciente, pero aún queda mucho camino por recorrer: los rendimientos de los bonos se asimilan más a un entorno de default en los próximos meses: la plata del FMI ya no alcanza el año que viene dado que las necesidades del gobierno nacional nada más ascienden a unos 35 mil millones de dólares. Por otro lado, las acciones se encuentran a más de la mitad de lo que valían en dólares a comienzos del 2018, es decir con un Merval de 1800 puntos que reflejaba expectativas y una apreciación cambiaria excesivos por donde se lo mire, además de un mundo que ya no estaba dispuesto a financiar cualquier historia por más atractiva que parezca. El déficit de cuenta corriente cerraría el 2019 en torno al 2,5% del PBI, con una evidente mejora respecto a 2016-2018 por la destrucción de las importaciones, pero deficitario al fin. Las subas se concentraron en las acciones de utilities y bancos, que son actividades altamente reguladas y expuestas al riesgo sector público que serían las más sensibles, además de las petroleras y gasificas que requieren de un marco de subsidios de mediano plazo.

El mercado se entusiasmó porque un hipotético triunfo de Cambiemos haría que Pichetto acerque posiciones con los gobernadores de otros partidos políticos, todos ellos actores con los cuales dialoga ya. Además, le aportaría a Cambiemos algunos votos a través de peronistas desencantados con el kirchnerismo que se encontraban dispuestos a votar a Alternativa Federal, además de convertir a muchos indecisos a optar por una reelección de Macri. Finalmente, los mercados celebraron el hecho de que, como hipotético Presidente del Senado, Pichetto le agregaría esa capacidad de negociación en el Congreso para poder tejer las alianzas necesarias con el objetivo de aprobar las reformas claves que deberán ser encaradas en la siguiente gestión, a saber:

1) Reforma previsional (reduciendo el costo fiscal),

2) Laboral (bajando el costo para el empresario dispuesto a invertir),

3) Tributaria y del Gasto Público (bajando los dos al mismo tiempo y dándole aire al sector privado).

La “peronización” de Cambiemos le segura votos de la ancha avenida del medio que en realidad quedó convertida en una bicisenda. Lavagna será secundado por Urtubey como una tercera alternativa y la pregunta clave es a dónde irán esos votos en un posible balotaje en noviembre. Al mismo tiempo, otras fichas se fueron moviendo ayer: la gran incógnita de que iba a hacer Massa se develó, y finalmente competirá en las PASO de Unión Ciudadana (año 2019, ¡donde todo puede ser!). Y perderá. ¿Qué le habrán prometido para el día t+1 en agosto?

La “lluvia de inversiones” en Argentina nunca se dio, y la economía recién se podrá reencaminar después de que se defina quién será el próximo Presidente y se sepa qué priorizará en sus primeros 100 días, si tiene un plan y si hay consenso para aplicarlo en una Congreso que seguirá totalmente fraccionado. A corto plazo no hay una mejora de la actividad, más allá de algunos sectores como extracción de petróleo y gas, agropecuario y turismo que se muestran muy dinámicos sobre la base de un tipo de cambio más competitivo.

La creatividad electoral en la política argentina está a la orden del día: más allá de las preferencias del lector por MM o la fórmula FF, la jugada política de poner en el centro de la escena a Pichetto fue una sorpresa positiva y el timing perfecto: los mercados descuentan un vuelco a favor del partido incumbente que hará inclinar la balanza a su favor en octubre. Los sabremos en las próximas semanas cuando se conozcan las encuestas post 13 de junio (cierre de alianzas). El impacto post 22 de junio (cierre de candidatos de esas alianzas) será menos relevante para los mercados.

Las inversiones en pesos a corto plazo aún siguen siendo válidas, ya que el peligro de descarrilamiento del tipo de cambio antes de las PASO está descartado, más aún con la noticia del martes, una tasa de referencia de 67,97% (promedio de ayer) y principalmente el poder de fuego que le confirió el FMI al BCRA que, en caso de ser necesario, actuaría para limitar los efectos de un aumento brusco en la demanda de dólares.

Lo que vemos de los rendimientos de los instrumentos de renta fija en dólares es que la curva de Letes se irá mimetizando con el tramo corto de la curva de bonos, con un riesgo del inversor diametralmente superior ya que, a partir de allí, la curva de rendimientos se encuentra invertida como siempre ocurre cuando hay riesgo de default, que vemos poco probable en 2020. Esto se pudo comprobar esta semana con un corte de 4.5% y 7% con apenas unos 112 días de diferencia entre las dos Letes licitadas, explicado con el cambio de mandato político en el medio. La reinversión de la deuda soberana bajo la forma de letras cortas que vayan venciendo disminuirá a medida que se acerque la elección.

¿Cómo seguirán los mercados? Vemos hacia adelante un Merval que podría continuar escalando, más allá de alguna toma de ganancia de corto plazo. En cambio, los bonos tienen limitada la potencial baja de riesgo país adicional, que podría reducirse hasta 700 puntos básicos de confirmarse la reelección de Macri, lo que no habilita a la Argentina a salir al mercado de deuda voluntaria aún y que vemos cerrado por un largo tiempo más.

(*) Director de Fin.Guru

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