Mundo

El Parlamento acusa a Johnson de ocultar injerencia rusa en el brexit

Legisladores afirman que lo retrasa para verse beneficiado en la campaña electoral. El material, basado en datos de los servicios de inteligencia, demostraría que Moscú trabajó a favor del divorcio.

Londres - El primer ministro británico, Boris Johnson, se vio presionado ayer por el Parlamento para que publique un informe sobre posibles injerencias rusas en la política británica, que podría resultar explosivo en plena campaña para las elecciones anticipadas del 12 de diciembre.

El informe de 50 páginas, redactado por la comisión parlamentaria de inteligencia y seguridad (ISC), fue entregado a Johnson el 17 de octubre. Pero todavía no fue publicado y el país, que mantiene tensas relaciones con Rusia desde el intento de asesinato en 2018 en Inglaterra del exespía ruso Serguéi Skripal, se pregunta por qué.

El presidente de la ISC, Dominic Grieve, lleva días pidiendo a Downing Street que lo publique para que el Parlamento pueda examinarlo antes de los comicios legislativos, convocados para intentar romper el bloqueo político que obligó a un tercer aplazamiento del brexit, hasta el 31 de enero de 2020.

Según el diario The Guardian, el informe examina los intentos de injerencia rusa en la campaña del referéndum sobre el brexit de 2016, en que la salida de la Unión Europea (UE) se impuso por 52% de votos gracias en parte al empuje del propio Johnson.

Tras ser tratado la víspera en la Cámara de los Lores, el tema provocó un acalorado debate en la Cámara de los Comunes, que debe ser disuelta hoy.

La ausencia de explicación para justificar este retraso “no tiene precedentes”, denunció Grieve después de haber afirmado que la decisión de no publicarlo es “alucinante”.

El lunes, el lord independiente David Anderson aseguró que “este retraso injustificado hace sospechar del Gobierno y sus motivaciones”.

Un vocero de Downing Street afirmó que aún no se completó el proceso de autorización de publicación. Pero analistas políticos coinciden en señalar que una campaña electoral es un momento delicado para sacar a la luz este tipo de material.

El informe se basa en el análisis de los servicios de inteligencia británicos y de expertos.

Según el secretario de Estado de Relaciones Exteriores Chris Pincher la duración del examen del informe no es inhabitual.

“No hay pruebas de que Rusia haya logrado inmiscuirse” en las citas de los británicos con las urnas, afirmó, acusando a la oposición de defender “teorías del complot” y pidiendo que se deje a Johnson el tiempo necesario para evaluar su contenido.

Mientras tanto, el primer ministro prosigue su campaña electoral con la esperanza de lograr una mayoría suficiente en el Parlamento para obtener por fin la aprobación del acuerdo de brexit firmado con Bruselas y poder sacar al país de la UE a principios de 2020, casi cuatro años después del referéndum.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario