Espectáculos

"El reino", corrupción al estilo español

El cineasta Sorogoyen expone una trama que, no por conocida, deja de tensionar al público.

Empieza con una jarana de tipos ordinarios, bien trajeados, comiendo langostas. Pronto habrá un paseo en yate con esposas incluidas. Pero igual de pronto surge el alerta de una investigación judicial sobre negocios turbios. Rápida estampida, destrucción de papeles, teléfonos que nadie responde, reunión de altos mandos. Allí, por si alguien duda, se confirma que esos tipos no son empresarios privados ni mafiosos comunes. Son miembros de un partido político.

La acción transcurre en España, pero esto no es exclusivo de un país. Y el partido puede ser cualquiera, total las únicas consignas que advertimos son el encubrimiento, las cuentas bancarias ocultas y el vacío absoluto alrededor de un chivo expiatorio surgido de un cargo intermedio. Ese sujeto será el protagonista de la historia. Con justificada y creciente irritación, él no piensa ser el único que caiga. “Yo no he hecho nada especial, tío. ¿Qué he hecho? Encajar en una maquinaria que lleva engrasada desde los tiempos de mi abuelo”, se oye decir, y también “hay que pasar por caja siempre”, “La cosa cambia bastante, de una manzana podrida a una banda organizada” y otras frases reveladoras. La más grave, cuando alguien se asusta ante una comprometedora carpeta de pagos: “Sería ir a por un país, más que un partido”. En la volteada puede caer incluso un noticiero televisivo con su periodista estrella, que esquiva la exhibición de pruebas y carga el peso moral contra el pez menos gordo. Y hasta ahí llegamos.

Autor, Rodrigo Sorogoyen, el mismo del crudo policial “Que Dios nos perdone”. Coguionista, su habitual Isabel Peña. Intérpretes, cada uno luciéndose a pleno, Antonio de la Torre, el ronco Luis Zahera, Bárbara Lennie, Francisco Reyes, don Josep María Pou, la lista es casi tan larga como los cargos que afronta nuestro personaje. Música, edición, trasfondo, tensionan a cualquiera. Y cualquier coincidencia con la vida real es bastante deliberada. Para interesados, después de ésta se recomienda “B” (David Ilundia, 2015, sobre pieza de Jordi Casanova), inspirada en el caso del contador Luis Bárcenas. Esto sí que es cine de denuncia.

“El reino de la corrupción” (“El reino”, España-Francia, 2018). Dir.: R. Sorogoyen. Int.: A. de la Torre, J.M. Pou, L. Zahera.

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