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El remo le dio la primera medalla a Argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud

Tomás Herrera y Felipe Modarelli lograron el bronce en el par doble sin timonel que se disputó en el Parque Urbano. Llegaron detrás de los representantes de Italia y Rumania y se subieron al podio.

La primera medalla para la delegación argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 llegó con el Remo y de las manos de Tomás Herrera y Felipe Modarelli, quienes llegaron terceros en la final de doble par sin timonel.

El sol que pegaba de lleno en el río y se reflejaba justo en la línea de meta presagiaba un buen desenlace. El puente de la mujer, punto intermedio entre la largada y la llegada, sostenía una multitud que vibraba con los remeros argentinos que luchaban palmo a palmo con los representantes de Italia (Oro), Rumania (Plata) y Uzbekistán, que los había vencido en las semifinales pero fueron cuartos en la carrera definitoria.

Con todos a su favor, la dupla argentina no pudo sostener la buena primera mitad de la regata donde luchaban por el primer puesto ante los uzbekos y relegaron posiciones para cruzar la meta en el tercer lugar.

A los ganadores les llevó 1 minuto 30 segundos y 40 centésimas recorrer los 500 metros mientras que los rumanos cruzaron la línea de meta 25 centésimas después. Por su parte, Herrera y Modarelli necesitaron 1m30s97c en llegar.

Ni bien terminada la competencia, los jóvenes atletas enfrentaron a la prensa y no ocultaron su felicidad y satisfacción por lo conseguido.

"Era algo que queríamos venir a buscar. Lo principal es la medalla y haber sido los primeros lo hizo más especial", comenzó Modarelli.

"Esto es durísimo. Cuando salimos segundos por photo finish que casi nos quedamos afuera de la semifinal recordamos que nosotros entrenamos para esto, para tener poca recuperación y fíjate que al bote de Uzbekistán con el que perdimos la semi le ganamos en la final", agregó Herrera.

El alocado festejo de Tomás Herrera y Felipe Modarelli con su gente.

Luego, se dedicaron, sin quererlo, a explicar cuál es el espíritu olímpico, donde muchas veces la medalla es una circunstancia y el rival a vencer es uno mismo. "Nosotros vinimos a dar nuestro mejor rendimiento y lograrlo nos dio la medalla", concordaron.

Para finalizar, y luego de agradecerles una y mil veces a la gente y su cuerpo de trabajo, resaltaron la importancia de practicar alguna disciplina. "Empiecen un deporte y vivan estas experiencias que son únicas", remarcaron.

Luego de la emoción, llegó el tiempo de un mínimo descanso de una hora para que la bandera argentina flameé por primera vez en un podio. Allí, Herrera y Modarelli no podían disimular su felicidad. El sol ya dejaba de calentar el río y comenzaba a ocultarse entre los edificios de Puerto Madero, donde un par de jóvenes argentinos vivían un momento que será para toda la vida. Mientras, lejos de allí, otra atleta argentina le daba la segunda medalla a su país y una nueva historia olímpica comenzaba.

María Sol Ordás, a paso firme.

En la previa a la gran coronación argentina en Remo, se disputaron los cuartos de final del Single Scull donde María Sol Ordás siguió demostrando su temple y gran calidad a la hora de competir al ganar la carrera y clasificar a la semifinal.

La oriunda de General Pacheco volvió a terminar primera su regata superando, con un tiempo de 1 minuto 45 segundos y 14 centésimas, a la representante de Uzbekistán, Luizakhon Islomova, que también estará en la competencia definitiva, a la belga Caitlin Govaert y a la española Aina Prats Turro.

Ordás habló como finalista y prometió "seguir haciendo lo mejor posible en cada regata", explicó que "el viento y las olas complicaban la pista" y no quiso adelantarse más allá del siguiente paso. "Lo primero es clasificar a la final y después se verá", avisó.

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