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El Supremo tratará el 25 la posible liberación de Lula

Brasil - El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF, corte suprema) decidió posponer el tratamiento de un recurso de habeas corpus de la defensa de Luiz Inácio Lula da Silva para el próximo martes 25, que se basa en la alegada parcialidad del juez que pronunció la sentencia original en el caso del tríplex en Guarujá, Sérgio Moro.

El juez Gilmar Mendes señaló que el escándalo de los chats entre el exmagistrado y los fiscales de la operación Lava Jato, que sugieren un direccionamiento impropio de aquella causa, “pesó” en la decisión de poner el tema en la pauta del alto tribunal.

La defensa de Lula da Silva confía ahora, con el nuevo escenario, tenga cabida la apelación que había presentado el año pasado ante el STF. En la misma acusaba a Moro, hoy ministro de Justicia, de “parcialidad”.

Ese recurso está en la Segunda Sala del Supremo, que a fines del año pasado inició su análisis, pero suspendió la audiencia cuando dos de sus cinco miembros habían votado por negarlo, aunque pueden cambiar su opinión hasta tanto no se proclame un resultado.

El juez Mendes, quien en esa ocasión pidió más tiempo para estudiar el caso, anunció este ayer dicha sala retomará el asunto el próximo día 25, y lo hará bajo la “nueva situación”.

De hecho, la defensa del exmandatario señaló que no se privará de usar las conversaciones filtradas para pedir la anulación de un proceso que considera viciado.

El Superior Tribunal de Justicia (STJ), la más alta instancia penal de Brasil, ratificó el fallo de Moro y de un tribunal de alzada, aunque redujo la condena de más de 12 años de cárcel a 8 años y 10 meses.

El líder de la izquierda, de 73 años, fue considerado beneficiario de un tríplex en el balneario paulista de Guarujá, según el fallo, concedido como una coima por la constructora OAS como contraprestación de contratos amañados que había obtenido en Petrobras.

Sin embargo, la defensa de Lula y juristas críticos de la operación Lava Jato dijeron que Moro nunca acreditó qué contrato con Petrobras había beneficiado a OAS y, de hecho, se burlaron de que el exmagistrado vinculara el supuesto soborno con un “acto de oficio (gubernamental) indeterminado”.

En los chats, el jefe de los fiscales, Deltal Dallagnol, muestra dudas severas sobre la solidez de las pruebas sobre las que terminaría basando su acusación.

El material muestra a Moro tranquilizándolo, así como el alborozo de los procuradores cuando una nota periodística confirmó sus sospechas.

Ámbito Financiero y agencia Télam

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