Ambito Nacional

El triunfo del corte, la estrategia con la que Cambiemos retuvo cuatro municipios clave

Fue una apuesta similar a que realizaron los gobernadores que apelaron a la boleta corta de candidatos a legisladores nacionales en seis provincias.

Tras los resultados obtenidos en las PASO, un grupo de intendentes de Juntos por el Cambio tomó la decisión de municipalizar la campaña con el fin de separarse de las políticas nacionales y, de esa manera, revertir un resultado que no les había sido favorables.

La Plata, Tres de Febrero, Lanús, Morón, Quilmes y Pilar salieron a jugar la elección con una diferencia en su contra y un objetivo claro: mantenerse en el poder. Los resultados fueron dispares. Incluso, sorpresivos. Pese a que no todos ganaron, cinco de los seis municipios lograron su finalidad principal: concretar el corte a su favor.

Todos tomaron como referencia un mismo caso: San Miguel. El intendente Jaime Méndez fue el primero en hacerse eco de que la nacionalización de la elección, y su consecuente polarización, podía llegar a jugarle en contra. Por ese motivo, el jefe comunal tomó la decisión, en la previa de las PASO, de llevar la campaña a su terruño con un resultado que llamó la atención de propios y ajenos y que lo convirtió en el único intendente de Cambiemos en el Conurbano (sacando los consumados Vicente López y San Isidro) en ganar las primarias.

Sin embargo, lo conseguido en las generales del pasado domingo superó todos los análisis y Méndez, quien reunió el 55 por ciento de los votos, logró un corte a su favor del 18 por ciento en relación a lo logrado por Macri (37%) y de 15 puntos en comparación con Vidal (40%). Con la particularidad de que, en ambos casos, se impusieron los candidatos del Frente de Todos. En concreto, la gran mayoría de los sanmiguelinos eligieron a los peronistas Alberto Fernández y a Axel Kicillof y al candidato de Cambiemos, Jaime Méndez.

Un caso muy similar se dio en Lanús, donde Néstor Grindetti se apropió de un marcado voto peronista para lograr un 49 por ciento del electorado en su favor, 15 puntos más que Macri y 12 más que Vidal. “Creemos que realmente permeo nuestro mensaje local, los vecinos valoraron el trabajo que hicimos en estos cuatro años y nuestros proyectos para Lanús contra el vacío del discurso opositor que solo habló de Venezuela o del precio del dólar”, aseguraron fuentes municipales. Y remarcaron, además, que “no pedimos que saquen a Macri o a Vidal sino que corten a Depetri. La elección del presidente en Lanús fue mejor que en las PASO y la mejor de la región sur, casi a los niveles de 2015”.

Otro que celebró fue Diego Valenzuela quien, en Tres de Febrero, sacó a la calle los inflables en forma de tijera para lograr un corte favorable del 9 por ciento en comparación a Macri y de 6 puntos en relación a la gobernadora, quienes también perdieron en la votación local. Claro que, en este caso, la victoria del actual jefe municipal fue muy justa y sólo se impuso por menos de 7 mil votos (2,5 por ciento) ante Juan Debandi.

Pese a que el plan de los intendentes fue criticado por figuras como Elisa Carrió, quien la semana pasada los calificó de traidores, la estrategia consiguió su objetivo a la hora de sostener municipios de valor que, a la vez, sirvieron para que el reparto de los distritos sea mucho más parejo de lo esperado. De haberse repetido el resultado de las PASO, el Frente de Todos se hubiera quedado con casi 89 ciudades de las 70 que finalmente alcanzó.

En La Plata también se dio un caso testigo. Con otra particularidad. Julio Garro subió 13 puntos con respecto de las PASO y se quedó con casi uno de cada dos votos de los platenses. El intendente sumó 6 puntos más que Macri (quien perdió con Fernández) y 3 más que Vidal (quien venció a Kicillof). “El hecho de municipalizar la campaña fue un golpe de efecto. Notamos que hubo casi cinco puntos de corte de boleta en el Frente de Todos. Tuvieron una interna muy dura. Hubo mucha fricción entre Victoria Tolosa Paz, Guillermo Escudero y Florencia Saintout. Aprovechamos la oportunidad política y sentimos que la ausencia de la candidata en el debate fue clave. Se quiso colgar de lo nacional y no le funcionó”

Pese a que no lo favoreció el corte, Guillermo Montenegro obtuvo un triunfo muy destacado en una provincia que dio vuelta su voto en términos generales de las PASO a las elecciones de octubre. Con 7 puntos menos que la gobernadora, el ex juez le ganó por tres puntos a Fernanda Raverta en una ciudad que contó con un corte negativo producto de la intervención de dos boletas cortas.

En tanto, Nicolás Ducoté, en Pilar, quedó a mitad de camino más allá de que logró un gran crecimiento con respecto a la elección anterior con un amplio corte a su favor (10 puntos más que Macri). Sin embargo, por 2500 votos no pudo ser reelecto. Algo parecido a lo que pasó con Martiniano Molina quien, antes de salir a entonar el hit kirchnerista de “vamos a volver”, cayó por seis puntos ante Mayra Mendoza.

En una votación polarizada, el corte de boleta fue el gran ganador de una jornada electoral que dejó en claro que los vecinos ya saben cómo utilizar la tijera a su favor.

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