Política

Emergencia alimentaria: semana clave en Congreso

El Congreso aún no sabe si deberá tratar una ley sobre los vencimientos de deuda a largo plazo -apareció la opción, aún difusa, de un decreto de necesidad y urgencia para solucionar ese asunto- pero podría tener acción esta semana si la oposición logra unificar en las próximas horas una iniciativa para declarar la emergencia alimentaria.

La idea es fomentada por piqueteros papales como Juan Grabois, quien comandó un caos de tránsito el miércoles pasado en la Ciudad de Buenos Aires, con varias horas de corte y reclamos al Ministerio de Salud y Desarrollo Social que maneja Carolina Stanley. Ambos fueron clave, en 2016, para que el Congreso votara la emergencia social y $30.000 millones para los movimientos sociales.

Desde la oposición, el legislador del Movimiento Evita -de regreso al cristinismo- Leonardo Grosso aseguró: “Si hasta el miércoles a la mañana el Gobierno no da algún tipo de respuesta a las demandas de la crisis alimentaria, estaría toda la oposición (con disponibilidad) para la sesión especial”.

Si bien el kirchnerismo quiere acreditarse la estrategia de “unificación” de la oposición, lo cierto es que aún no hay un texto concreto que sume a todos los bloques del antimacrismo. De hecho, el lavagnismo tiene su propio proyecto y con firmas de los diputados que nuclea el salteño Pablo Kosiner. Esta situación no quita que, en caso de avanzar con la convocatoria a una sesión especial -el jueves próximo-, se proponga una iniciativa final.

El problema que tienen esos proyectos es que no cuentan con dictámenes de comisión. Por ende, necesitarán el aval de dos tercios en el recinto para ser habilitados y votados. Esa llave que tiene el oficialismo para bloquear cualquier tipo de iniciativa sin despacho es hoy un arma de doble filo, ya que la negativa del macrismo es interpretada por la oposición como un costo social alto a pagar en plena campaña electoral. Por ahora, desde Casa Rosada dejaron claro que no quieren negociar bajo métodos extorsivos.

Todos alejados de Grabois

La delirante propuesta de Grabois de expropiar campos para una reforma agraria recibió el rechazo de la mayoría de los partidos, más allá del silencio de muchos dirigentes kirchneristas. En las últimas horas se sumó la CGT, que a través de su titular, Héctor Daer, calificó la idea del piquetero vaticano de “improductiva para el país” y “socialmente imposible”.

Daer también dijo: “Hay que atender la agricultura familiar de subsistencia que tiene un marco de precariedad, sobre todo en el norte de nuestro país”. Hoy, el sindicalista se reunirá con Stanley junto al resto de la CGT para analizar los pedidos de emergencia alimentaria. Por su parte, el oficialismo analizará, en caso de sesión especial, si aporta votos, si bloquea o si deriva en el Gobierno la decisión de activar otra megamillonaria partida que, en realidad, tendrá que afrontar la próxima gestión.

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