Política

Emergencia alimentaria: Senado activa ley el 18-9 tras aval de Diputados

La Cámara baja aprobó el proyecto empujado por piqueteros y bancado por la oposición. El oficialismo se replegó y apoyó. Una legisladora de la izquierda se abstuvo. Sesión especial en paz para evitar más circo.

Diputados aprobó ayer una ley que plantea la emergencia alimentaria hasta fines de 2022, es decir, para lo que queda del actual mandato macrista y para gran parte de la gestión que asuma el 10 de diciembre próximo. Para lo que queda del año habrá redireccionamiento de partidas por entre $8.000 millones y $10.000 millones, según cálculos deslizados por legisladores del oficialismo y oposición.

En sintonía con el clima ágil y de armonía que se vivió ayer en el recinto de Diputados, el Senado ya activó una sesión especial para el miércoles próximo -desde las 14- para sancionar este tema y cerrar esta discusión, en un claro fracaso de la política sobre el manejo político -y diálogo- con movimientos sociales y piqueteros papales (ver aparte).

La iniciativa plantea “un incremento de emergencia como mínimo del cincuenta por ciento (50%) de los créditos presupuestarios vigentes del corriente año correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición”. Sobre este punto, oficialistas y opositores dudaban en cuanto al monto en cuestión, pero la Oficina de Presupuesto del Congreso ubicó esa cifra en poco más de $10.400 millones.

En tanto, el Ministerio de Hacienda maneja un monto menor, según confiaron desde el macrismo a Ámbito Financiero. Todo, sin embargo, será en modo de redireccionamiento de partidas para sostener metas fiscales.

El proyecto -sólo tuvo una abstención de la izquierda- también deja claro que se facultará desde enero de 2020 y hasta que finalice la emergencia al jefe de Gabinete para que actualice “trimestralmente las partidas presupuestarias correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición, tomando como referencias mínimas el aumento de la variación porcentual del rubro ‘‘alimentos y bebidas no alcohólicas’’ del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la variación de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)”.

Desde Consenso Federal, que lleva como candidato presidencial a Roberto Lavagna, el diputado Marco Lavagna solicitó varias modifcaciones durante la votación en particular que no fueron aceptadas por un oficialismo que se mostró en tándem con el kirchnerismo y las bancadas que responden a piqueteros y “movimientos sociales”. El temor que circula es que nebulosas que quedaron en el texto deriven en discrecionalidades a la hora de destinar las partidas a alimentos, o que terminen siendo utilizadas para aumentar planes.

Cerca del final de la sesión, el diputado radical y jefe del interbloque de Cambiemos en la Cámara baja, Mario Negri (Córdoba), señaló: “Desde posiciones a veces muy contrapuestas todos hemos estado a la altura de las circunstancias de cara a la sociedad. Hemos actuado de manera seria y responsable”. Y agregó: “Nosotros no vinimos con baldes de combustible, y dejamos de lado para cualquier otra discusión cosas que se podrían haber incorporado en el debate”.

La sesión “cordial” para evitar un circo fue acordada anteayer por el presidente de Diputados y peronista con témpera -ya acuarela- PRO, Emilio Monzó; Negri y el jefe del kirchnerismo, Mario Negri, tal como contó este diario en su edición de ayer.

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