Economía

Empresas: entre cuestión de "costos" y "precios"

Por Damián Di Pace, economista y titular de la consultora Focus Market.

La inflación de septiembre fue de 6,5%, la acumulada de enero a septiembre fue de 32,4% y la interanual del 40,5%. Realizamos un análisis tomando como parámetro la inflación del acumulado del año y evaluamos cuáles categorías de productos le pudieron ganar a ese promedio de incremento en el índice de precios al consumidor. Si bien cada sector industrial y categoría de productos que vemos en góndola de supermercado tiene diferentes costos si, hacemos una radiografía de la evolución de precios de enero a septiembre vamos a encontrar un sinónimo en común.

A través de Focus Market tomamos como referencia este estudio realizado vía scanntech (lector de código de barra de punto de venta) en 515 puntos de todo el país para las siguientes categorías de productos de consumo masivo:



De 15 categorías analizadas solo 1 supera la inflación del acumulado de enero a septiembre: cuidado del hogar y auto + 37,8 % frente al índice general del 32,4 % que mide el INDEC. Es decir 13 categorías de consumo masivo están por debajo del incremento general de precios en el acumulado del año. Pero el promedio general de aumentos de las 15 categorías está muy por debajo de la inflación del mismo período en el índice general de precios siendo del 24,6 %.

Quizás el dato más preocupante es el de la segunda columna de nuestra radiografía. De las 15 categorías solo 4 crecieron en sus ventas y 11 cayeron. La categoría más preocupante es la del sector lácteos con - 8,4 %. Las empresas sostienen su actividad económica si son rentables. Como se puede ver no solo cierran los precios a los que se venden los productos sino que estos precios vienen acompañados caída del consumo. Es decir se vende menos y se puede derivar menos aún a precios los costos de la devaluación, el financiamiento o el incremento de la tarifa de gas en este mes de octubre del 50 % en la industria y comercio.

Para entender mejor lo que sucede en la economía seleccionamos 10 conjuntos de categorías para analizar la evolución de precios y del consumo en volumen que incluyen productos que pueden ser considerados sustitutos o incluso complementarios para observar los cambios interanuales e intermensuales en las compras de los argentinos. Para no hacer tan extensa esta nota mostramos solo el caso de infusiones aquí abajo.



El costo de oportunidad de una acción es la alternativa de mayor valor a la que renunciamos. Por ejemplo, si compramos café renunciamos a comprar un poco más de yerba mate para desayunar o té para merendar. El costo de oportunidad del café es la cantidad de yerba mate o té a la que renunciamos. Si tomamos los aumentos interanuales de precios a Julio de 2018 la leche había aumentado muy poco en relación al café, té y yerba mate sin embargo su consumo cayó por que las infusiones en su ticket promedio y contenido genera más consumo potencial por volumen que 1 litro de leche. Resultante los argentinos consumen menos leche para hacer más eficiente su nivel de gasto en contexto inflacionario. La proporción de un precio en relación con otro se denomina precio relativo; el precio relativo es un costo de oportunidad.

El precio relativo de un vaso de leche se lo puede expresar en cuantas tazas de té me puedo tomar por el mismo valor. Las infusiones tienen mejor "rendimiento" por volumen en término nominales de uso en "vasos" que la leche pero también perdemos eficiencia nutricional. Es decir perdemos valor adquirido en nuestros consumos.

Un precio relativo se analiza dentro de la radiografía de categorías de productos que mostramos arriba. Frente a un ingreso constante por parte de los hogares argentinos y la inflación al alza la distorsión de los precios relativos no solo vuelve a aparecer sino que para satisfacer las necesidades de bienes y servicios de un hogar se comienza a ceder mes a mes en la compra de algún producto lo cual impacta en la caída de ventas de las empresas. Es un perder-perder para todos.

Las empresas contratan factores de producción y los organiza para producir y vender. Si venden menos producen menos y contratan menos factores como trabajo, tierra, capital o tecnología. Pero si lo que produce lo vende a menos de lo que le cuesta producirlo no solo contrata menos factores sino que le cuesta sostener los actuales. La economía está en un punto de quiebre. El consumo es reflejo micro de lo que nos pasa en el mundo macro de nuestra economía en el sector público donde los números no cierran y se trasladan al sector privado su costo en forma de más y peores impuestos. Entre una cuestión de "costos" y "precios" las empresas dirimen su futuro en el presente.

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