Economía

En la Casa Rosada creen que el dólar sube por razones políticas

El país tiene "un presupuesto equilibrado, con una política monetaria seria, con cuenta corriente equilibrada y superávit comercial cerca de 10 mil millones de dólares", fue la respuesta sobre la suba del dólar del presidente Mauricio Macri a una radio de Córdoba. Este es el diagnóstico de la situación económica que tiene el gobierno y respecto a la demanda de hacerse de dólares la relaciona más con “sectores interesados en volver al pasado”.

No hablan de conspiraciones ni dan nombres pero acusan a quienes se beneficiaron de esa Argentina prebendaria, sin visión de país y en donde impera el sálvese quien pueda.

Según sostiene en el entorno presidencial, saben que el camino no será fácil pero se sienten en condiciones de hacer frente a los embates. De manera poética lo sintetizó el primer mandatario: "Nunca hay tanta oscuridad como en el segundo antes de amanecer".

Respecto a la suba del dólar las explicaciones técnicas las refieren al escenario internacional y muestran gráficos donde se puede ver que todos los países emergentes enfrentaron una devaluación de sus monedas aunque Argentina fue el país que más devaluó (-2,8%) seguido por Brasil y Turquía. Cabe indicar que el dólar subió un 2,8% durante la jornada de hoy y se ubica en $44,92 para la venta minorista.

Sin embargo, el discurso hacia afuera fue en otro tono en las palabras de Macri: “Nadie la tiene fácil en el mundo. Hoy el dólar sube lo mismo en Brasil, en Turquía… Hay cosas que tienen que ver con el mundo…”.

Los dólares del campo

En estos momentos la atención está puesta en el campo y si el flujo de divisas realmente traerá alivio.

Consultado por ámbito.com el secretario de Agricultura, Luis Etchevere aportó un dato concreto como respuesta: “Sabemos que muchísimos productores tienen que afrontar los gastos de la cosecha y van a ir vendiendo a medida que comience la cosecha. En tanto, el negocio del exportador es liquidar divisas para así poder comprar mercadería”. Señaló que el año pasado producto de la sequía se perdieron más 9.500 millones de dólares y “esa pérdida fue de los productores que tuvieron que solicitar préstamos para encarar la próxima cosecha”, explico Etchevere.

Según estima la cartera de Agricultura el campo invirtió 12.000 millones de dólares que fue aportado por toda la cadena (facilitando a crédito los insumos) que ahora deben ser pagados.

Asimismo, el funcionario señaló que el ingreso de divisas no será menor ya que “estamos ante muy buenas cosechas de trigo, maíz y soja y la mejor en 10 años de girasol”, indicó. Por esta razón es que cálculos preliminares hablan de un ingreso de divisas “del orden de los 22.000 a 25.000 millones de dólares”, puntualizó Etchevere.

Una de las medidas en esta dirección fue la que tomó recientemente la Secretaría de Agricultura cuando estableció que los contratos de compraventa de granos convenidos en dólares pueden ser liquidados tomando en cuenta la cotización al cierre tipo comprador del Banco de la Nación Argentina del día anterior a la fecha del efectivo pago. El objetivo es obvio: dar certeza a los operadores de la cotización del dólar al momento del pago”.

La otra herramienta que dispone el Gobierno son los dólares del FMI que se estima deberían ingresar en unos 15 días. A esto le suman el superávit fiscal y el que se está cumpliendo a rajatabla con el déficit cero. “Tenemos los dólares suficientes”, argumentan.

Reconocen que también en la demanda de divisas hay un componente de desconfianza y la adjudican al proceso electoral. “Es lógico si se piensa que la alternativa a Cambiemos es la antítesis a nosotros”, replican reiterando que el único camino correcto es el que encara la administración Macri.

Respecto a si no creen que cambiando a las autoridades económicas se podría dar un nuevo shock de confianza lo descartan. “Ya es tarde para cambiar” y se pregunta “imagina que reemplacemos a funcionarios y luego el resultado no sea bueno... ¿qué alternativa nos queda?”, comentaba una alta fuente del gabinete.

Otro de los aspectos que por el momento ven complicado es poder achicar el spread de la banda de intervención que fijo el FMI. Es conocido el pensamiento del organismo multilateral en el sentido de no intervenir en el mercado de cambios “bastante que permitieron una banda de intervención”, comentaba un economista que supo lidiar con los funcionarios del FMI.

El BCRA en tanto usa la herramienta que si tiene disponible que es el elevar la tasa de interés que ya se ubica por encima del 67% anual.

Pero como bien indicó el economista Ricardo Arriazu "El esquema es una locura que pone en peligro a toda la economía-continuó-. A medida que pasa el tiempo, la tasa de interés no es el instrumento adecuado [para equilibrar los vaivenes del dólar]; el instrumento es intervenir y romperle la cabeza al especulador. Hay plata para hacerlo, pero no lo hacen porque el Fondo no deja", dijo sin tapujos esta semana en un seminario. Al tiempo que vaticino "Si no me dejan intervenir, el dólar hace récord tras récord. Es increíble que el FMI no entienda cómo funciona Argentina", aseveró el economista.

El dilema es que la suba del dólar y la consiguiente replica en la tasa de interés provoca que se frena el proceso de recuperación económica (que de todas maneras será bastante débil) y también frena la baja de la inflación.

Otro de los riesgos es que el peso acumula una caída del 15% y si bien por ahora no se observa un pase importante de depósitos de pesos a dólares este proceso puede comenzar a verse a medida que se acerquen las elecciones.

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