Lifestyle

"En medicina reproductiva, discutimos los nuevos modelos de familia de forma permanente"

Lo dijo la futura presidenta de la SAMER, Stella Lancuba, quien aseguró que en su especialidad se promulga el respeto por la diversidad y se capacita a los profesionales en materia de derechos de los pacientes. También habló de las asignaturas pendientes en reproducción humana asistida.

Este 21 de marzo la doctora Stella Lancuba asumirá la presidencia de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) y más allá de que históricamente la especialidad siempre fue relacionada con las personas de sexo femenino –más allá de que los causales de infertilidad son atribuibles a varones y a féminas en iguales proporciones– la experta será la tercera mujer en asumir el mando en los 71 años de existencia de la entidad. Cuando se le preguntó el porqué, Lancuba adjudicó que esto “responde a factores culturales, donde el hombre ha ocupado espacios de poder, pero también a un aspecto de responsabilidad femenina”.

“Desde mi punto de vista, se trata de tener la vocación y firmeza para tomar decisiones difíciles y por otra parte, compatibilizar el trabajo médico con la crianza de los hijos, ya que muchas mujeres eligen dedicarse más profundamente a este último rol”, indicó la médica en materia de elecciones y compromisos. Pero también, en diálogo con ámbito.com, habló de los deberes que como representante de la SAMeR se pondrá al hombro: educar a la comunidad sobre la infertilidad y sus causas, promover la investigación científica en materia de reproducción humana asistida, capacitar al profesional para el respeto de los derechos del paciente y atender las necesidades en materia de diversidad y los nuevos modelos de familia.

Periodista: ¿Cuáles son los principales desafíos que aún tiene el país en materia de salud sexual y reproductiva?

Stella Lancuba: Argentina está considerado un país en vías de desarrollo y como tal tiene patologías vinculadas a la pobreza. Creo que la herramienta más poderosa para mejorar la salud de la población es la educación. Por otra parte, entiendo que Argentina desde la perspectiva de gestión pública y privada necesita jerarquizar la temática de la salud en general y realizar una reforma integral de su sistema de salud, que a mi juicio presenta profundas deficiencias.

P.: ¿Y en materia de reproducción humana asistida?

S.L.: Se requiere un abordaje integral en la calidad de los tratamientos que se realizan en Argentina. Se promulgó una ley de fertilización asistida, pero existe un amplio espacio gris sin resolver. La ley 26.862 se refiere a cobertura, quedan muchos temas complejos por resolver como, por ejemplo, las decisiones sobre embriones criopreservados; el manejo de los programas de donaciones de óvulos o espermatozoides; los recursos con los cuales se sostiene todo el sistema; los tratamientos de fertilización asistida que realizamos utilizan tecnología de última generación e insumos que no se fabrican en el país, altamente específicos y de alta precisión.

P.: Usted ya es vicepresidenta de SAMER. ¿Cuáles son sus planes cuando asuma la presidencia?

S.L.: El plan estratégico que me interesa llevar a cabo tiene que ver con fortalecer lo que ya existe en el seno de sus miembros (médicos, bioquímicos, biólogos, embriólogos) y poner énfasis en proteger la estabilidad institucional; fortalecer la educación médica continua a nivel nacional e internacional; certificar la calidad de sus miembros junto a la validación que nos otorga la Academia Nacional de Medicina; reforzar los vínculos e intercambio con asociaciones científicas extranjeras; promover la investigación científica de sus miembros y el material de divulgación científica; llegar masivamente en educación a pacientes y la comunidad, en síntesis, liderar el avance científico de la especialidad, la salud reproductiva y los tratamientos de fertilidad en nuestro país.

P.: Cómo se preparan los médicos especialistas en salud reproductiva para abordar maternidades y paternidades desde la diversidad de género y los nuevos modelos de familia?

S.L.: La formación médica de postgrado en nuestra especialidad ha promovido el respeto por la diversidad. Los médicos somos educados en el respeto de los valores del paciente. Hemos aprendido que existe una infertilidad “social”. Es muy frecuente realizar tratamientos en mujeres solas, por ejemplo, la utilización del banco de esperma en estas mujeres se ha incrementado seis veces en la última década. Es función de nuestra sociedad educar al profesional en el respeto de los derechos de los pacientes. Hemos redactado guías clínicas relativas a gestación por sustitución, también llamado alquiler de vientres. Estamos permanentemente evaluando y trabajando estos temas con foco en la seguridad de los pacientes y la protección de los niños nacidos, de eso se trata nuestra tarea. Estos nuevos modelos de familia son permanentemente discutidos en nuestra agenda y en los congresos internacionales. Nos moviliza dar lo mejor de nosotros a nuestros pacientes y a la sociedad en su conjunto. Siento que esta es hoy mi misión y mi liderazgo en este tiempo.

P.: Por mucho tiempo no se habló de los problemas de fertilidad en hombres. ¿Se sabe en qué porcentaje las causas de infertilidad se adjudican a mujeres y a varones?

S.L.: Dentro de las transitorias o dificultades para lograr la llegada de un hijo se considera que el 30% de las causas son femeninas; 30% dificultades del varón; 20% mixtas y el resto de causa desconocida. Si bien hoy con el avance de la genética se llega a diagnosticar cada vez con mayor certeza la causa de la dificultades reproductivas. Dentro de las causas masculinas de infertilidad, hoy se considera que la edad es un factor que impacta, las alteraciones genéticas en los espermatozoides son frecuentes y pueden aumentar la frecuencia de pérdidas reproductivas. Hoy contamos con pruebas genéticas en espermatozoides y embriones que detectan estas anomalías.

P.: ¿Qué reflexión final quisiera darnos sobre su especialidad?

S.L.: La infertilidad afecta a millones de personas en el mundo, por estos tratamientos han nacido más de 10 millones de niños. Voy a continuar trabajando para generar las mejores condiciones para que nuestros pacientes puedan lograr paternidades y maternidades que transformen sus vidas. Una función importante que desarrollamos es analizar la validez de nuevas investigaciones y tratamientos. En el futuro podrán aplicarse la maduración extracorpórea de óvulos, el ovario artificial asociado a la técnica del trasplante o la maduración de espermatozoides para resolver problemas en un alto número de pacientes.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario