Economía

Encaran ADR última semana de un año con fuertes pérdidas

Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street perdieron hasta 10,1% el lunes. En lo que va del año, acumulan caídas de hasta 75,5%.

El mercado comenzará una semana (corta, por los feriados de Nochebuena y Navidad) en la cual deberá intentar superar los problemas a nivel internacional y las complicaciones que está atravesando la plaza argentina, a las cuales se suma la incertidumbre con respecto a las elecciones del año que viene. Las operaciones comenzarán hoy con el impacto de las caídas de los ADR, que el lunes llegaron a perder más del 10% en Nueva York, en una plaza que está afectada por los precios del petróleo, que por el momento no logran repuntar, y por las dificultades que está atravesando el Gobierno estadounidense. Vale recordar que la semana pasada, Wall Street anotó su peor semana desde 2008.

Entre las principales caídas se destacaron Mercadolibre (-10,1%), seguido por Banco Supervielle (-6,6%) y Pampa Energía (-6%), que completaron el podio. Fue una jornada en la cual los sectores financiero y energético recibieron un fuerte golpe. Más abajo se ubicaron Banco Francés (-3,5%), YPF (-2,6%), Banco Macro (-2,3%), Telecom (-1,7%), Transportadora Gas del Sur, Grupo Financiero Galicia (ambas cayeron 1,6%), Tenaris (-1,4%), Ternium (-1,2%), Loma Negra (-1,1%), Edenor, Despegar (perdieron 0,8%) e IRSA Propiedades Comerciales (-0,6%). Entre los aumentos finalizaron solamente los títulos de Corporación América, que trepó un 6,3%, Cresud (+0,9%) y Central Puerto (+0,2%), con avances poco significativos.

En lo que va del año, los ADR argentinos terminaron con pérdidas de hasta 75,5%, como fue el caso del Banco Supervielle, principalmente luego de la crisis cambiaria que se desató en el país, que llevó a que los papeles criollos anotaran fuertes caídas en dólares, acompañando al efecto de la devaluación. El sector energético fue uno de los menos golpeados (perdió hasta 50,7%), pero igual sintió el efecto cambiario. Las acciones también se vieron afectadas por la salida de los flujos de países emergentes hacia los más desarrollados, un proceso que en la jerga financiera se conoce como “flight to quality”, debido a la mayor aversión al riesgo. Esto ocurrió luego de que las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años alcanzaran el 3% el pasado 24 de abril, en medio de un endurecimiento de la política monetaria impulsado por la Fed, el banco central norteamericano.

El lunes se dio a conocer otro dato que complica al Gobierno, ya que el riesgo-país subió 2,09% y alcanzó los 832 puntos básicos, pese a que desde octubre se vislumbra una mayor estabilidad cambiaria. En lo que va del mes, el índice acumula una suba del 17,8%, mientras que en el año ya trepó un 138,4%, es decir, más que duplicó a sus valores de fines de 2017. Si el Gobierno fuera a emitir deuda a diez años, debería pagar una tasa de por lo menos 11%, ya que los bonos estadounidenses rinden un 2,74%. Esto refleja la imposibilidad del Gobierno de salir a colocar deuda en el corto plazo y demuestra la importancia de los fondos del FMI, ya que sin ellos, el oficialismo estaría complicado para poder cubrir sus compromisos. De todas formas, el Gobierno deberá encontrar la forma para lograr un crecimiento sostenido, porque si los intereses siguen creciendo a un ritmo mayor que el de la economía, el pago de los vencimientos eventualmente se tornará insostenible.

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