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Euroelecciones, giramos a la derecha?

Entre este jueves 23 y el domingo 26 (cuando se conocerán los resultados oficiales) unas 370 millones de personas de 28 países votarán para elegir los representantes ante el Parlamento Europeo por los próximos cinco años. Normalmente esto sería una “no noticia” (oficialmente el nuevo parlamento comenzaría a trabajar el 26 de septiembre), de no ser porque esta vez parece ponerse en juego no solo el modelo socialdemócrata europeo, sino la legitimidad de los principales referentes del continente. Es que si bien la nueva derecha difícilmente acapare la mayoría de los 751 escaños –pasaría de 82 a cerca de 116 representantes, por primera vez la centro izquierda (Socialistas & Demócratas –pasarían de 189 a 151 representantes-) y la centro derecha (el Partido de la Gente Europea –pasaría de 217 a 170 representantes) perderían el 50% del Parlamento, lo que le daría a la derecha si actúa de manera coordinada el poder de paralizar el Parlamento. Este domingo ya tuvimos una señal en este sentido con la reunión en Milán encabezada por el Italiano Matteo Salvi, a la que asistieron los mandamases de otros diez partidos nacionales de derecha –el gran ausente Heinz Strache de Austria, envuelto en un escándalo de corrupción- que el 8 de abril acordaron en “Hacia una Europa de Sentido Común” para actuar de forma conjunta.

El amigo de Macri

Según las encuestas, el Rassemblent National (ex Frente Nacional) de Marine Le Penn/Jordan Bardella, que arrancó el año unos 9 puntos abajo del oficialista En Marche de Emanuel Macron, desde el 4 de mayo lo supera en casi dos puntos porcentuales (24-22%) lo que le significaría llevarse este domingo al menos 22 de los 74 escaños que le corresponden al país (en la primera vuelta de 2017 Macron obtuvo el 24% de los votos y Le Pen 21.3%). Estos números podrían incluso ser mejores, a pesar de la estrategia de terror del oficialismos -hablan de un duro golpe al euro si gana el Rally Nacional- en vista de la toma de la terminal 2 del aeropuerto Charles De Gaulle desde el domingo por unos 500 “gilets noirs” (migrantes africanos indocumentados) al grito de “La France n´appartient pas aux Francais” (Francia no es de los franceses), y la visita de Steve Bannon a París, que en una devolución de desfavores de su exjefe Donald Trump a Macron ha estado asesorando extraoficialmente a Le Pen y ha venido atacándolo en la prensa francesa acusándolo de querer imponer una Estados Unidos de Europa que limitaría las potestades de Francia.

La sorpresa

Después de una serie de tomas y dacas al posponerse al 31 de octubre de este año la salida del Reino Unido de la Comunidad y aunque los elegidos solo detenten su puesto por unos pocos meses, finalmente Inglaterra también tomará parte de estas elecciones, el próximo jueves, escogiendo 73 representantes. El mes pasado la idea era bienvenida por el establishment europeo, ya que se esperaba que el Partido Laborista se hiciese de la mayoría (29%) aportando unos 33 puestos (las elecciones son por circunscripción y el partido ganador se lleva el único representante) que se aliarían con el Socialismo Europeo, lo que podía darles la mayoría para nombrar al presidente de la Comisión Europea. En segundo lugar quedaban los Tories/conservadores con 17% y en tercero con un 10% el recién fundado Brexit Party de Nigel Farage, que si bien no es formalmente de “derecha” recoge muchos de sus valores. No más: las encuestas de esta semana le dan a Farage una intención de voto en torno al 31% (29 escaños), a los laboristas 23% (19 escaños) y a los Liberal Demócratas y Conservadores un 10% a cada uno (unos 10 escaños).

Los cantados

Según las últimas encuestas, en Hungría, Fidez de Victor Orban se haría del 52% de los votos y unos doce escaños. En Polonia Ley y Justicia se llevaría 35% de los votos para 22 sitiales. En Italia se escogen 76 sitios con la Lega encabezando las encuestas con algo así como 31% de los votos (unos 26 escaños), el M5S (Cinco Estrellas), en segundo lugar con el 22% (18 escaños) y el Partido Demócrata tercero con el 21% (17 escaños). En Austria el Partido del Pueblo con el 30% de los sufragios (habrá que ver qué pasa con el escándalo de este fin de semana) conseguiría seis escaños, en Suecia con 19% los Demócratas Suecos se llevarían cinco lugares, en Finlandia con 19% Los finlandeses se harían de tres lugares, en la República Checa con 14% de los votos Libertad y Democracia Directa obtendría tres lugares, en Estonia con 12% de un lugar, en Alemania con el 11% de los votos, Alternativa por Alemania se llevaría once, en España con 10% del electorado Vox aportaría siete lugares.

Haga la cuenta y ya nos pasamos de los 116 eurodiputados de derecha o si prefiere de “extrema derecha”, que serían, salvo una catástrofe, la tercer fuerza política más significativa en el Parlamento Europeo. Irónicamente los grandes ganadores de estas elecciones podrían ser “los verdes”, que si bien conseguirían apenas 4 sitiales más alcanzando los 55 lugares, podrían ser claves para los partidos de ”la corrección política”, más dispuestos a tranzar con los extremos ecologistas que a ser asociados a cualquier cosa que huela a “derechas”.

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