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Evo moviliza a sus bases ante el ultimátum opositor

Convocó a la poderosa Central Obrera y a otros sectores sociales. Acusó a dirigentes de Santa Cruz de "pedir sangre" a los militares.

La Paz - El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció ayer que analizará con dirigentes de organizaciones aliadas la situación generada por el ultimátum que le dio la oposición para que renuncie antes de hoy a la noche, tras la crisis política derivada de las elecciones del 20 de octubre pasado.

Aunque las calles de la mayor parte del país estuvieron tranquilas por la fiesta de fin de semana del día de los santos y de los muertos, el discurso del oficialismo y de la oposición parecieron radicalizarse en las últimas horas de ayer.

Los opositores “están buscando muertos que vengan de la Policía y las Fuerzas Armadas”, dijo Morales, un día después de que un influyente líder opositor regional llamara a los militares a intervenir en la crisis desatada tras el polémico escrutinio de las elecciones del 20 de octubre.

“El que pide la intervención militar está pidiendo sangre, está pidiendo muerte”, declaró por su parte el ministro de Gobierno (interior), Carlos Romero.

En Santa Cruz, el centro agrícola e industrial del país, el presidente del Comité Cívico, el derechista Luis Fernando Camacho, dijo el sábado por la noche que daba un plazo de 48 horas para que Morales renunciara al cargo, caso contrario hoy los opositores “vamos a tomar determinaciones y vamos a garantizar que él se vaya”. Además, leyó una carta dirigida a los jefes de las Fuerzas Armadas, a quienes exhortó a “estar al lado del pueblo”.

Morales, de 60 años y el presidente que en la región lleva más tiempo consecutivo en el cargo desde 2006, dijo estar sorprendido por las declaraciones de Camacho.

“Tengo informaciones que hoy instalarán grandes pantallas (en Santa Cruz), allí decir cómo lo van a sacar al Evo. Yo tengo mucha confianza en el pueblo boliviano y en nuestro proceso de cambio”, dijo el mandatario en una entrevista con una radio indígena de La Paz y transmitida por la televisión estatal.

Ayer anunció que pediría “una reunión de emergencia con nuestros dirigentes sindicales nacionales, la COB (Central Obrera Boliviana), Conalcam (Coordinadora Nacional por el Cambio), otros sectores sociales para planificar qué” hacer frente a lo dicho por Camacho.

“Esta mañana (por ayer) de emergencia, rapidito, nos reunimos con el vicepresidente (Álvaro García Linera), con algunos ministros, hay una reunión permanente para hacer una evaluación” de lo sucedido en Santa Cruz, en paro desde hace 12 días.

Morales dijo que cada día de inactividad en Santa Cruz genera pérdidas por tres millones de dólares. En las manifestaciones surgidas hace dos semanas y hasta ahora fueron detenidas mas de 200 personas y dos murieron, según la Defensora del Pueblo, Nadia Alejandra Cruz.

“Hago un llamado a defender la patria. Hago un llamado a la oposición: no nos enfrentemos entre bolivianos”, agregó el mandatario, ratificando que los pedidos de nuevas elecciones o de su renuncia son un plan de golpe de Estado de parte de sus adversarios.

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