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Expectativa y preocupación por el repunte del riesgo-país

El dólar está quieto, pero cayeron 6% los ADR. El riesgo subió a 946. Los analistas se encuentran a la espera de cómo será la apertura del mercado hoy, tras el anuncio de la fórmula presidencial compuesta por Alberto Fernández y la exmandataria, Cristina Fernández de Kirchner.

“¿Qué pasa con el Bono Dual 2020 (AF20)? Se está haciendo percha, ¡la TIR apunta a 30%!”, interrogaba desconcertado un operador el viernes. A renglón seguido, otro se preguntaba si no estarían temiendo algo así como un desdoblamiento cambiario antes de febrero 2020, cuando vence el bono. Pero este papel no fue la excepción, aunque podría haberse justificado la baja con el escaso interés que hubo de los privados por canjear el Dual (A2J9) que vence el 21 del mes próximo. Dos tercios prefirieron quedarse con el Dual y no tomar las 4 Lelink, aunque ajusten por dólar, para no irse a vencimientos posteriores a septiembre.

La cuestión es que también el tradicional Bonar 24 (AY24) acompañó la corriente, con caídas superiores a 2,5% en el día y en dólares. En la semana cedió 5,4%. El la semana, el Bonar 20 (A020) bajó 2,5% El Bonar 25(AA25) perdió 3,1%, el Discount 2,1%, el Bonar 37 (AA37) 4,4% abajo.

Los ADR de acciones argentinas que cotizan en Wall Street también fueron víctimas de la onda negativa. En el cierre de la semana en que MSCI volvió a colocar al país en Mercado Emergente, todos los papeles elegidos para integrar el índice quedaron en rojo. Grupo Galicia (GGAL) cedió 6% desde el pico del jueves; YPF bajó 5,8%; Pampa Energía (PAM) perdió 4,3% y Globant (GLOB) 3,1% quedó abajo.

La pregunta que sobrevolaba entre los operadores es si el motivo del “sell off” venía de afuera, por las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, el flujo a la calidad del dólar reflejado en la baja de solo 2,39% anual para tasa de los Bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, o el menos apetito por emergentes, entre otras. Sin embargo, ya el sábado antes de mediodía, los mismos operadores y analistas comenzaban a plantearse, con cierta suspicacia, si alguien no sabía algo del anuncio de la fórmula Alberto y Cristina Fernández. “No descarto alguna filtración”, admitió un operador. Se supone, claro está, que ese ticket presidencial no sería favorable para los mercados, toda vez que fueron más los interesados en deshacer posiciones con riesgo argentino que los compradores. Y que, al mismo tiempo, “le baje puntos a Macri en las encuestas”.

La contracara de la caída de los bonos fue el rebote del riesgo país. El EMBI+ Argentina, que estuvo cotizando por debajo de los 900 puntos básicos, terminó el viernes en 946 bps, con una suba de más de 5% en el día. La pregunta de traders y analistas ahora está enfocada a la reacción de los mercados en la apertura de hoy. ¿Seguirán cayendo los títulos soberanos? ¿Y el equity? Y, sobre todo, si esta reacción puede afectar la relativa calma cambiaria y la menor volatilidad que se vienen observando desde comienzos de mayo.

Pese a la devaluación del real, cuya paridad ante el dólar trepó 3,5% en la semana, el peso se mantuvo relativamente estable en $45 en el circuito mayorista. Es como que en Buenos Aires hay cierto respeto por un Banco Central que consiguió licencia para matar con las reservas cualquier movimiento disruptivo. Hasta ahora no tuvo que intervenir. Pero el momento de la verdad cada vez estaría más cercano, si aumenta la tensión por motivos políticos. El Índice Según el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM), que mide la paridad del peso frente a las monedas de los principales socios comerciales de Argentina, indica que el peso está en un nivel de 119 (diciembre 2015=100). Los expertos opinan que tiene margen para caer hasta 113. Es decir, apenas 0,5%, lo que sugiere que $44,78 sería un valor piso para el dólar.

Lo que preocupa sobre todo es el riesgo país. Depende cómo el mercado haya interpretado la noticia de la fórmula presidencial de Cristina. Si suben sus chances con el enroque se posiciones y si eso baja las posibilidades de reelección de Mauricio Macri. O lo contrario. Para el asesor financiero Fernando Camusso, “los fondos que han tomado riesgo argentino desde el comienzo de la gestión de Cambiemos aún siguen abarrotados de deuda argentina, dado el nivel de riesgo que tienen permitido. Dado esto, seguimos viendo que toda suba es una oportunidad de descargar y eliminar riesgo local, arbitrando con otros emergentes de similar calificación crediticia”. De hecho, hay inversores que cambian activos argentinos a través de Fondos Comunes por otros latinoamericanos como los sobreaños de Brasil o Chile, por caso.

Para el analista Christian Buteler, quienes deshicieron posiciones fueron los fondos medianos y grandes. “No hay que olvidar que sigue habiendo una cola de fondos para deshacerse de activos argentinos cada vez que los bonos se recuperan”. Camusso agrega que “el rebote del riesgo país refleja que se mantiene la preocupación sobre la fragilidad económica y financiera, tanto en inflación, como en nivel de actividad por el fuerte apretón monetario, a lo que hay que agregar la fuerte incertidumbre política: será clave ver cómo el mercado absorbe el anuncio de la fórmula de CFK”.

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