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Fallido debut para la línea E de subte: demoras y cancelaciones

Los coches tienen más de 60 años y sólo se sumaron 5 formaciones, que no dan abasto con los 64 mil nuevos usuarios.

Tras más de 10 años de demora se inauguró la extensión de la línea E de subte que desde ayer llega hasta Retiro. Sin embargo el debut no fue exitoso. Es que, según denunciaron los usuarios, durante la jornada reinaron las demoras y las cancelaciones. Así, el recorrido -desde la cabecera Retiro hasta Plaza de los Virreyes- demoraba más de una hora, cuando desde el Gobierno anunciaron que podía hacerse sólo en 32 minutos.

“Hubo algunos problemas técnicos específicos típicos de los procesos de adecuación, es lógico para el primer día”, justificaron desde Metrovías, empresa concesionaria del servicio. Lo cierto es que las demoras entre formación y formación llegaban a los 20 minutos, cuando desde el Ministerio de Transporte que encabeza Guillermo Dietrich, aseguraban que sería de 4.30 minutos.

Las obras, que comenzaron a fines de 2008 en manos del Gobierno kirchnerista, quedaron estancadas en 2012 con el traspaso del subte a la Ciudad. Recién en 2015 el Gobierno macrista retomó los trabajos con la promesa de terminar el proyecto en 2018. Ayer se cumplió la deuda pendiente aunque el funcionamiento del subte sigue siendo muy malo. El principal problema es que las vías aún no están en condiciones, por lo que los coches van muy lento y el ruido es ensordecedor. “El año pasado se cambió casi la totalidad de las vías”, reconocieron desde Metrovías, aunque hay tramos que todavía no están en condiciones.

Actualmente la línea E cuenta con coches General Electric que tienen en promedio 60 años de antigüedad, lo que genera un ruido ensordecedor para el usuario, ya que no son coches herméticos y no hay forma de aislar el sonido que provoca el deslizamiento de la formación. Se trata de los ex vagones de la línea A. Desde la empresa concesionaria aseguraron que la cantidad de formaciones fue uno de los puntos que se reforzaron: “Hoy contamos con 15 coches operativos”, dejando expuesto que en tres años sólo se sumaron 5 unidades. Un número que parece no dar abasto con la cantidad de usuarios. Es que con las nuevas estaciones se estima que se sumarán cerca de 64 mil usuarios a los ya 90 mil existentes.

La estación Catalinas, ubicada en Leandro N. Alem y avenida Córdoba, combinan con el Metrobus del Bajo y la Terminal Buquebus. En tanto, la estación Correo Central, situada en Alem y Corrientes, combinará con la línea B en Alem. Mientras que la estación Retiro combinará con la estación homónima de la línea C y los ferrocarriles Belgrano Norte, San Martín y Mitre.

Los usuarios coinciden en que la falta de inversión está expuesta en la línea. Es que a pesar de las nuevas estaciones, las existentes están en muy mal estado. Hay filtraciones de agua los días de lluvia y las escaleras mecánicas pocas veces funcionan. Además ninguno de los coches tiene aire acondicionado ni mucho menos carteles indicativos. Un deterioro que se extiende ahora hasta Retiro.

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