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Fed paciente: descartó suba de tasas para 2019

Washington – La Reserva Federal anunció ayer que mantendrá las tasas de interés sin cambios este año entre 2,25% y 2,50%, ante la ralentización del crecimiento económico y la ausencia de una fuerte inflación en Estados Unidos. Tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto del organismo (FOMC, por sus siglas en inglés), la entidad que dirige Jerome Powell sostuvo que anticipa una expansión del PBI del 2,1% en 2019, en lugar del 2,3% previsto en diciembre y proyecta una inflación más baja (1,8%) de lo que anticipaba hace tres meses (1,9%).

En diciembre, la Fed se mantenía optimista con respecto al vigor del crecimiento y de la inflación. En dicha oportunidad tenía previsto subir dos veces los rendimientos en un cuarto de punto porcentual (0,25%) en 2019. Pero luego, debido a diversos datos económicos, el organismo sostuvo que mantendría cierta prudencia en el proceso de “tightening” (suba de tasas), lo que dio cierto respiro a las economías emergentes, fomentando nuevamente el apetito por el riesgo, en un marco en el cual el retorno de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años se encuentran cerca del 2,6%.

Según un comunicado del organismo, datos recientes muestran en el primer trimestre del año un crecimiento más débil del gasto de los hogares, tradicional motor de la economía estadounidense, y de las inversiones. La Fed señala que la inflación en un año se redujo sobre todo a causa de los bajos precios de la energía. El alza de los precios al consumo apenas fue del 1,5% interanual en febrero, según el índice CPI, lejos del objetivo del 2%, que el banco central considera benéfico para la economía. La decisión, más drástica de lo que anticipaban muchos analistas, refleja la actitud precavida del banco central ante la evolución de la coyuntura económica y tensiones internacionales como el “brexit” o la disputa comercial entre EE.UU. y China.

Powell, justificó ayer la decisión de no alterar las tasas de interés. “Puede pasar bastante tiempo antes de que las perspectivas de empleo y de inflación animen claramente a un cambio de política”, declaró. “Es un momento excelente para mostrarse paciente”, dijo Powell, que afirmó que su institución no veía “grandes señales de vulnerabilidad para la estabilidad financiera”. Respecto al crecimiento estadounidense en 2019, el banco central estadounidense se muestra menos optimista que la Casa Blanca, que anticipa una expansión del 3,2%. El organismo espera, además, un alza del desempleo del 3,5% del 2018 al 3,7% este año.

En otro anuncio esperado por los mercados, el banco central indicó que, a partir de septiembre, reducirá el ritmo de cesión de su cartera de bonos del Tesoro que había adquirido durante la crisis iniciada en 2008 para sostener la economía. La institución cederá sus títulos de deuda a un ritmo de u$s15.000 millones al mes a partir de mayo, en lugar de los actuales 30.000 millones mensuales. Para apuntalar la recuperación post-crisis, la institución había comprado una gran cantidad de bonos del Tesoro y de títulos respaldados por hipotecas (MBS) que aumentaron su balance, que alcanza ahora los cuatro billones de dólares. El proceso de reducción de esos activos agitó a los mercados que temían que, al invertir menos en los bonos del Tesoro, la Fed hiciera subir indirectamente las tasas de interés.

Agencia AFP

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