El S&P Merval cortó racha de tres subas al hilo y cayó 3,2%, pero bonos treparon hasta más de 10%

Finanzas

Tras operar en alza en gran parte de la jornada, el S&P Merval bajó un 3,2 a 25.484 unidades. Por el contrario, el riesgo país cayó 103 unidades.

En una rueda muy cambiante, al son de la histeria que envuelve a los mercados por los efectos del coronavirus, la bolsa porteña cortó este jueves una mini racha de tres subas consecutivas y cayó más de 3%, a contramano de la tendencia observada en los mercados de referencia, que avanzaron con fuerza tras la aprobación del Senado de EEUU de un paquete de ayuda millonaria a la economía, junto en el día en que se conoció mal dato de empleo en el país del norte.

En ese contexto, el índice líder S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) bajó un 3,2%, a 25.484 unidades por tomas de ganancias intradiarias, luego de trepar en el inicio de la rueda hasta más de 5%, y tras subir un 10,2%.

Las acciones de Central Puerto lideraron las bajas, con un derrape del 8%. Además, los papeles de Telecom cayeron un 6,6%, y los de Transportadora de Gas del Sur, un 6,1%. Las únicas subas relevantes del día fueron para Aluar, Cablevisión, y Ternium, con alzas del 3,2%, 2,3% y 1,1%, respectivamente.

Las dificultades locales, que se suman a las preocupaciones de recesión a lo largo de todo el mundo, pesaron sobre los precios de las acciones, explicó un operador.

Las bajas se consolidaron hacia el final del día, en sentido totalmente opuesto a Wall Street, donde el Dow Jones alcanzaba su mejor racha de tres días desde 1.931 (acumuló una suba del 20% desde el martes), luego de que un alza récord en las solicitudes de subsidio por desempleo se ubicó por debajo de los peores pronósticos del mercado (estos pedidos rozaron los 3,3 millones cuando una semana atrás se ubicaban en 282.000 millones), y el foco se mantuvo en la aprobación de un paquete de estímulos de 2 billones de dólares.

“Los mercados internacionales apuestan, al menos en el corto plazo, al importante paquete de estímulos, que se espera sea aprobado en las próximas horas”, comentaron desde Portfolio. De todos modos, los principales índices neoyorquinos todavía se ubican cerca del 20/25% debajo de sus máximos, dado que los indicadores macro muy probablemente empeoren en el segundo trimestre no se descartan todavía importantes movimientos ni mayor volatilidad.

En ese marco, las acciones argentinas que cotizan en la bolsa de Nueva York terminaron la rueda con la mayoría de alzas, destacándose Despegar (11,3%), IRSA Propiedades Comerciales (9,6%), y Tenaris (9,4%).

Bonos y riesgo país

Los bonos soberanos argentinos afianzaron su mejora y treparon hasta más de 10%, en línea con el alza de las plazas externas por la expectativa de mayores medidas de estímulo en las principales economías del mundo para lidiar con el coronavirus.

En el segmento dolarizado, los principales bonos ganaron hasta casi 6% (versión D del Bonar 2024 encabezó las subas), mientras que los títulos nominados en pesos anotaron avances de hasta 10,6% (TJ20), con el foco puesto en el resultado de la nueva licitación que llevó adelante el gobierno este jueves (donde captó casi $14.000 millones a través de dos letras).

Pese a la suba de los bonos en moneda dura, sus precios se mantienen en una franja de entre u$s25 y u$s28, lo que refleja paridades incluso menores a los niveles post PASO.

Mientras tanto, el riesgo país argentino, medido por el banco JP.Morgan , cayó 103 unidades 4.143 puntos básicos, luego de alcanzar niveles de 4.519 el lunes, cuando los mercados argentinos no operaban por feriado. El referencial, que se ubica en sus niveles máximos de los últimos 15 años, cerró 2019 en un valor de 1.770 puntos.

La difícil reestructuración de deuda que impulsa el Gobierno limita las mejoras de los bonos soberanos que operan en zona de default. El Ejecutivo apunta a un acuerdo con tenedores privados de bonos por casi u$s70.000 millones en títulos, en medio de una cuarentena obligatoria con el fin de aplacar la pandemia del coronavirus.

"Para Argentina, este brutal cambio de las condiciones externas implica redefinir las prioridades y revisar un programa económico que apenas comenzaba a implementarse. En este marco, la probabilidad de default aumentó considerablemente, dañando las perspectivas alrededor de la reestructuración de la deuda", indicaron desde el Grupo SBS.

Por su parte, la Fundación Mediterránea consideró que "cerrar un acuerdo con los acreedores externos no parece viable en el corto plazo, mientras la economía profundiza la recesión por la propia dinámica del nuevo contexto internacional y por la parálisis de sectores enteros de actividad".

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