FMI, preocupado por la inflación, se abre de la reforma laboral
En una reunión con la CGT, la misión técnica del Fondo manifestó expectativa por el desempeño de la economía en el segundo trimestre pero admitió que la sorprendió el alza de precios. Moyano repartió críticas.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) manifestó su preocupación por la escalada inflacionaria del año pasado y el eventual comportamiento de los precios este año, así como por el deterioro en el nivel de empleo. De paso se desligó de la reforma laboral que impulsa la administración de Mauricio Macri. En paralelo, Hugo Moyano encabezó un acto del sindicalismo opositor en el que cuestionó sus pares de la CGT: “mientras unos eligen luchar por los trabajadores otros se reúnen con el FMI”.

El diagnóstico sobre la coyuntura económica fue trazado durante la reunión que la misión del organismo mantuvo ayer con la “mesa chica” de la CGT en la sede del gremio de la construcción (Uocra), en la que la central obrera cuestionó la política económica del Gobierno, reclamó un cambio de modelo hacia un esquema orientado al desarrollo productivo y amenazó con medidas de fuerza.

El resultado del encuentro, en la sede del gremio de la construcción Uocra, resultó sorpresivo para los sindicalistas por haber hallado entre los técnicos del organismo multilateral de crédito un tono menos dogmático que el de los propios funcionarios de Cambiemos. También, por una evaluación más impiadosa del desempeño de la economía. Fue la tercera ocasión en que la misión que encabeza el italiano Roberto Cardarelli se cruza con la cúpula de la CGT.

La delegación sindical estuvo encabezada por el secretario general de la central Héctor Daer, seguido por el dueño de casa, Gerardo Martínez. También acudieron Andrés Rodríguez (estatales, UPCN), Roberto Fernández (colectiveros, UTA), Julio Piumato (judiciales), Enrique Salinas (representante de los metalúrgicos de UOM) y Sebastián Maturano (por los maquinistas de trenes de La Fraternidad).

Los técnicos del Fondo admitieron seguir con “preocupación” la evolución de la economía argentina pero concedieron que podrá verse “una recuperación gradual” a partir del segundo trimestre de este año, dijo Cardarelli. Menos optimistas, los dirigentes gremiales trazaron un diagnóstico sombrío de la economía y su impacto en el escenario social y advirtieron que a partir de abril habrá mayor conflictividad en sintonía con la discusión del grueso de las paritarias. De paso, insistieron en la necesidad de pesificar las tarifas de servicios públicos.

Entre las definiciones más destacadas del Fondo estuvo el corrimiento respecto de los intentos del Ejecutivo por avanzar hacia una reforma laboral, primero como proyecto de ley y en la actualidad –hasta ahora, sin éxito- a través de acuerdos sectoriales. Cardarelli precisó que no se encontraba entre las prioridades del organismo “ninguna reforma laboral” y que el FMI no propicia una normativa ni muy rígida ni demasiado flexible.

“Un mercado laboral demasiado rígido es malo y demasiado flexible, también es malo”, explicó el técnico, y agregó que “cualquier reforma estructural que se quiera llevar adelante, sea de la naturaleza que sea, es más viable en un marco de crecimiento económico”. La misión del FMI venía de reunirse con referentes de la oposición como Axel Kicillof y Roberto Lavagna, y prevé hoy mantener contacto directo con Nicolás Dujovne, Guido Sandleris, y sus respectivos equipos.

La actual visita corresponde a las revisiones trimestrales del organismo al acuerdo stand by que alcanzó con la Argentina y que debería desembocar el mes que viene en un nuevo desembolso por 10.800 millones de dólares. Como parte del encuentro la CGT advirtió que “frente a este cuadro de situación (económica y social) está latente la reacción sindical y no se descartan medidas de fuerza gremiales”. Fue una manera también de mostrar iniciativa en la cúpula de la central frente a la escalada de protestas impulsadas por el sector del gremialismo opositor que lidera Hugo Moyano. De paso, como adelantó este diario, la central avisó que cualquier gobierno posterior a la administración de Cambiemos deberá rediscutir las metas pactadas con el FMI por entender que su cumplimiento, a partir de 2020, será imposible. En paralelo, Moyano reunió en Ferro a la “Multisectorial 21-F para retomar la iniciativa opositora: “nosotros nos ponemos al frente de la defensa de los derechos de los trabajadores y no vamos a aceptar que se resigne un sola conquista, un solo convenio. Otros, en cambio, eligen dialogar con el FMI”, fustigó el jefe de Camioneros.