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Foquito, una app que traza un puente hacia la lectura infantil

La fundación SAGAI dio a conocer una aplicación con cuentos de escritores reconocidos interpretados por actores. La iniciativa tiene como fin acercar a los chicos al mundo de los libros. Participan Julieta Ortega, Tomás Fonzi y Leonardo Sbaraglia, entre otros.

El cuento infantil conlleva un encuentro sensorial. Un mapa donde habitan todos los tesoros y, muchas veces, los miedos que conforman ese territorio a transcurrir que es la etapa inicial de la vida. La Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI) se propuso trazar un puente entre los libros y los chicos con el fin de generar, desde la tecnología, un contenido de calidad.

De esta manera, SAGAI puso en marcha hace dos años un proyecto que hace pocos días se materializó: Foquito. La app abre el abanico de ofertas para que los más chicos puedan encontrar en sus pantallas de uso diario un canal hacia la literatura.

En la actualidad, la plataforma tiene en su haber once cuentos de diferentes autores argentinos leídos por un grupo de actores entre los que se encuentran Julieta Ortega, Tomás Fonzi, Leonardo Sbaraglia, Rafael Spregelburd, Ana María Orozco y Eugenia Tobal, entre otros. Los autores leídos son Isol, María Wernicke, Javier Peña y Pablo Zweig, entre otros.

“Cualquier herramienta que acerque a los niños o a toda persona a la lectura y al objeto libro me parece que es algo para promover y de lo que me gusta ser parte”, comenta Tomás Fonzi, quien interpreta “La decisión de Teodoro”, un cuento de Irene Singer. “Me parece bárbaro utilizar las pantallas para hacer un puente con la lectura. No se trata de una aplicación que reniegue de la tecnología sino que la aprovecha. No hay una defensa de lo analógico por sobre lo digital, sino todo lo contrario. Es algo complementario. La magia del libro sigue siendo la misma”, agrega.

Foquito

Los cuentos que forman parte de Foquito tuvieron la curaduría de Isol, una de las principales referentes locales de la literatura infantil. En los cuentos los actores leen los cuentos en compañía de niños mientras las ilustraciones del libro cobran vida en la pantalla. Para hacerlo posible SAGAIconsiguió que los autores de los libros cedan los derechos y que las editoriales también lo autoricen. Se trata de una iniciativa sin fines de lucro que, incluso, puede ser descargada de forma gratuita para poder ser utilizada sin internet. Es un círculo virtuoso que invita tanto a los niños, como a los grandes a indagar más sobre los autores.

Otra de las actrices que forman parte de la aplicación es Julieta ortega, quien es la única que apela al doble rol. “Me llamaron no sabiendo que tenía un libro editado y me ofrecieron leer el cuento de otro, pero me pareció más interesante mejor hacerlo con alguna parte de ‘Un año con Amanda’”. La artista ya venía leyendo el libro en distintas escuelas, centros culturales y librerías por lo que la propuesta le vino a medida. “Todos los que tenemos hijos vemos que el tema de las pantallas es una batalla que ya perdimos. Los chicos están cautivados. Y nosotros, también. La aplicación permite combinar lo mejor de los dos mundos para que no se pierda el hábito de la lectura y para que los padres también lo acompañen con la presencia y la voz de alguien que de seguro conocen”.

Los actores convocados son todos padres ya que una de las ideas era que, más allá de que todos son intérpretes, cuenten con esa sensibilidad propia. Dice Fonzi, padre de una nena de 9 y de un nene de 3, que la lectura en su casa “ocupa un lugar a conciencia. El cuento antes de dormir está siempre. Y la ceremonia también. Ellos van, y eligen. Es algo que intentamos que sea de todos los días. Pero también es cierto que la tablet está”.

Claro que antes que padres, todos fueron hijos. Y esa infancia fue a la que recurrió Ortega para llevar adelante a Amanda, una niña que tiene mucho de su vida. “Toda la vida escribí diarios. Tengo un baúl repleto. Empecé a los 10. Para hacer el libro leí mis propios diarios. Te miento que fantasee con escribir mi propio libro, pero tengo amigos escritores que siempre me dijeron que iba a terminar haciéndolo”.

Por el contrario, Fonzi sostiene que no recuerda haber tenido ese espacio en su infancia. “La lectura apareció de grande, en la preadolescencia. Éramos tres hermanos con padres separados. Siempre yendo y viniendo. Lo que sí me acuerdo es de mi propio acercamiento. Para mi generación, “Socorro”, de Elsa Borneman; y “Crónicas del Ángel Gris”, fueron dos libros que marcaron un momento”.

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