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Freno en recaudaciones complica agenda electoral de gobernadores

En medio de una casi generalizada carrera reeleccionista de los mandatarios, la desaceleración de ingresos traba negociaciones salariales con los gremios y obliga a recalcular gastos.

El retroceso en las recaudaciones provinciales y en los envíos de coparticipación por la erosión de la inflación y el congelamiento de la actividad económica condiciona la agenda de los gobernadores en pleno año electoral, y con la mayoría de los mandatarios en plan reeleccionista.

Uno de los impactos más directos se percibe en la dificultad que enfrentan los Ejecutivos para cerrar los acuerdos paritarios con los gremios, lo que derivó en un inicio del ciclo lectivo 2019 marcado por medidas de fuerza en más de medio país.

Pero además, el freno en los ingresos -tanto vía la percepción de tributos locales como en las transferencias nacionales- obliga a las administraciones a recalcular gastos previstos para este año, una poda incómoda para oficialismos en plan de revalidar el poder en las urnas.

El escenario de estrechez se ve potenciado por una disminución en las recaudaciones locales por el compromiso ante la Casa Rosada -vía el acuerdo de Consenso Fiscal- de reducción gradual de Ingresos Brutos.

Por eso ayer, el socialista santafesino Miguel Lifschitz planteó con crudeza (y con los sindicatos que llevaron adelante paros como destinatarios): “Creo que no se está comprendiendo la realidad del país ni la de los trabajadores del sector privado; tampoco se comprende la problemática de la inflación, que no solamente afecta al salario de los empleados, sino (también) a los recursos del Estado”.

“Si la coparticipación crece por debajo de la inflación, quiere decir que las provincias se ven perjudicadas”, aportó, por su parte, el jefe de Gabinete fueguino, Leonardo Gorbacz.

Según un reciente informe de Economía & Regiones, “los primeros datos de febrero muestran una recaudación provincial creciendo al 39% interanual, muy por debajo de la inflación (51,3% INDEC)”.

En sintonía, CN Finanzas precisó que el total de remesas nacionales a las provincias (coparticipación y transferencias presupuestarias) creció 44% en febrero, pero con una caída en términos reales del 4,6%.

Con ese telón de fondo, ayer el ministro de Hacienda de Chaco, Cristian Ocampo, advirtió que “hay un 20% de caída de recaudación en términos reales en lo que va de marzo”.

“Estamos promoviendo las mejoras, pero tenemos que ir mirando qué pasa con los recursos que después van a servir para poder afrontar esas obligaciones”, dijo, frente a la embestida de los gremios docentes, que le plantaron al peronista Domingo Peppo una nueva huelga que vaciará las aulas toda esta semana.

En sintonía, en Entre Ríos, el titular de la cartera de Economía, Hugo Ballay, sostuvo que “en febrero la recaudación cerró 10% por debajo del impacto inflacionario” y que ese desfasaje “limita la posibilidad que tenemos de otorgar aumentos salariales”.

“¿Quién no quisiera dar una cláusula que vaya actualizando automáticamente?”, preguntó, retórico, el funcionario del justicialista Gustavo Bordet. ¨Pero realmente lo consideramos complejo, porque también queremos seguir cumpliendo, como el año pasado y como los meses que van de este año, con el pago de salarios dentro de los plazos que normalmente deben hacerse”, resaltó.

El freno en las recaudaciones impacta también en provincias grandes, y no discrimina colores político.

En esa línea, el peronista Juan Schiaretti precisó días atrás que Córdoba recauda desde noviembre 13% menos en relación a la marcha de la inflación. Sin embargo, enfatizó que la provincia “tiene la suficiente solidez como para soportar una caída en sus ingresos”.

En Mendoza, en tanto, la ministra de Hacienda del radical Alfredo Cornejo, Paula Allasino, aseguró que “la recaudación viene mal” y que “es una realidad a nivel nacional y provincial”.

“No está cubriendo en igual medida la inflación en términos reales, y eso produce en las arcas de la provincia un desfasaje que no lo teníamos tan previsto”, explicó, además de precisar que llevan adelante “reuniones constantes y proyecciones diarias para analizar de alguna manera qué dejar de hacer para poder cubrir todos los salarios de los empleados públicos”.

No obstante, pese a este desfasaje -que anclaron en más del 10%- enfatizó que está garantizada la aplicación de la cláusula gatillo, en una provincia que cerró un temprano acuerdo con los gremios.

“La Provincia recibe quizá más dinero a nivel nominal pero menos a nivel real, porque la inflación lo está superando, con lo cual los esfuerzos de administración son mucho más grandes que en una época de estabilidad, o cuando la inflación es acompañada por la recaudación”, coincidió la ministra de Hacienda Pública de San Luis, Natalia Zabala Chacur.

“Claramente estamos perdiendo el poder adquisitivo también en cuanto a recaudación, que es menor”, destacó la funcionaria de Alberto Rodríguez Saá, y resaltó la importancia, en ese contexto, de contar -como en el caso del distrito- con un “fondo anticrisis”.

Frente a este escenario, los ministros de Economía de las provincias miran con lupa el día a día nacional. Lo grafica Ballay, que dice que observan el escenario con “muchísima preocupación”, frente a “tasas al 63 o 64%, dólar inestable -donde anuncian un día que lo van a controlar, y al otro día pasa a 43 pesos- e inflación alta”.

“Está muy relacionado con el tema de los recursos, que dependen de la actividad: los recursos de los Estados son los impuestos, y los impuestos provienen de la actividad, y el nivel de actividad cae permanentemente”, advirtió el ministro de Bordet.

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