Economía

Fuerte aumento de los "argendólares" en julio: u$s1.200 millones

El stock total de depósitos en dólares alcanzó a fin de julio los u$s35.100 millones, de los cuales u$s32.163 millones pertenecen al sector privado.

Tras varios meses de letargo y en la previa de las PASO los depósitos en dólares del sector privado (“argendólares”) experimentaron en julio pasado un fuerte crecimiento del orden de los u$s1.200 millones. De esta manera el stock total de depósitos en dólares alcanzó a fin de julio los u$s35.100 millones, de los cuales u$s32.163 millones pertenecen al sector privado.

En lo que va del año las tasas pasivas de los “argendólares” no han sufrido modificaciones. Por ejemplo, por un plazo fijo en dólares de hasta u$s100.000, los bancos ofrecen en promedio entre 1,1% y 1,3% anual y si supera el millón puede conseguirse hasta 1,7% anual. De modo que no son los rendimientos ofrecidos los que explican el “boom” del mes pasado cuando, luego de venir creciendo a tasas mensuales de 0,3% y 0,7% entre marzo y junio (con la excepción de mayo cuando crecieron 1,9%), lo hicieron en un 3,1% (15,7% interanual).

Al cabo de los primeros siete meses de 2019 los “argendólares” acumulan un aumento de casi u$s3.200 millones. Lejos quedaron los tiempos como 2016 cuando, blanqueo mediante, los “argendólares” crecieron casi u$s11.850 millones. Un año después solo aumentaron u$s3.965 millones y en 2018, año de la crisis, u$s2.520 millones.

Sin embargo, el stock que han alcanzado es relevante ya que representan por ejemplo el 47% de las reservas “brutas” del BCRA (vale señalar que los encajes de estos depósitos forman parte de las reservas), el 37% de los depósitos privados totales y el 106% de la base monetaria.

Sin duda el importante crecimiento de los “argendólares” no está vinculado con ningún acto reflejo de mejora de la confianza en el Gobierno. Menos en la oposición. Sino que es otra señal que refleja el nivel de cautela y precaución con que los ahorristas esperan las PASO y el 27-O. Algunos de estos fondos provienen del “atesoramiento”, o sea, son dólares comprados por los privados que optaron por estacionarlos en una caja de ahorro o plazo fijo como si fuera una caja de seguridad “gratis” que además rinde una tasa, a la espera del desenlace electoral.

Así como los analistas reparan en el nivel de “roll over” de las Letes en dólares porque su drenaje afecta a las reservas del BCRA, también se deberá prestar atención al comportamiento de los “argendólares”, que en varios episodios de la historia contemporánea han mostrado lo volátiles y sensibles que son a los vaivenes de las turbulencias cambiarias. Mejor, para el bien común, que nada haga poner inquietos a los ahorristas en “argendólares” porque superan ampliamente a las reservas “líquidas” del BCRA.

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