Edición Impresa

Gas: se demora acuerdo para pagar en cuotas la factura del invierno

Crece la preocupación por las tarifas de energía debido a los aumentos acumulados desde 2016 que pesan cada vez más sobre ingresos debilitados.

El Gobierno no logró todavía llegar a un acuerdo con las empresas de gas para que las facturas de otoño e invierno de los usuarios residenciales se desdoblen en cuotas de modo de atenuar el impacto de bolsillo que supondrá un aumento de más del 100% con relación a igual temporada del año anterior.

Esta situación coincide en los últimos días con una ofensiva de la oposición y de algunos sectores de la alianza oficialista para que se revean los últimos aumentos de tarifas. Aunque en esas posiciones haya cierto oportunismo, lo cierto es que las tarifas de gas para los hogares aumentaron siete veces y media contando las subas autorizadas desde octubre de 2016.

La acumulación de los incrementos es lo que hace cada vez más oneroso para los hogares el pago de las boletas. Si a esto se suma que el próximo invierno puede ser más frío que el anterior, porque en 2017 se registraron las temperaturas más altas de la historia para un período invernal, se está generando un combo peligroso que puede derivar en nuevas acciones judiciales contra los aumentos.

Para empeorar las cosas, las facturas más altas del invierno pasado se desdoblaron en cuatro cuotas mensuales, sin que tuviera que mediar la intervención del usuario con un trámite en las oficinas comerciales.

Ahora, el Enargas que prácticamente no considera las presentaciones adversas que se hacen en las audiencias públicas, consideró aceptable la posición de asociaciones de consumidores que pidieron que el desdoblamiento de la factura no sea obligatorio.

Esto significa que, a menos que cambie el criterio, los que quieran tener un plan de pagos van a tener que gestionarlo personalmente, pero es probable que además deban pagar una tasa de interés.

Las empresas que plantearon opciones para cuotificar las boletas de invierno dijeron en audiencia pública que el costo de esa medida deberían asumirlo todos los integrantes de la cadena: petroleras, transportistas, distribuidoras, el Estado nacional (por los impuestos que percibe) y los consumidores.

Pero el mecanismo para lograr eso todavía no está cerrado. Lo último que trascendió es que las petroleras quieren que se les reconozcan las eventuales variaciones en el tipo de cambio por el diferimiento en el pago del producto que cobran en dólares.

Las distribuidoras además, le reclaman al Estado nacional la compensación por las cuatro cuotas del invierno pasado, cuyo costo había sido asumido por el Gobierno, y que todavía no se concretó. En ese momento, el diferimiento en cuatro pagos mensuales, que buscó evitar el mal humor social antes de las elecciones de octubre, se hizo sobre las facturas de todos los usuarios residenciales, sin leyenda aclaratoria. Sólo dentro de la boleta y debajo del "Total liquidación", figuraba el monto diferido.

Probablemente ese mecanismo causó el malestar de las asociaciones de consumidores, pero legalmente no hay nada que prohíba otorgar un beneficio a los usuarios, ya que no se percibieron intereses sobre las cuotas, aun cuando meses más tarde algunos usuarios se sorprendieron por los montos a pagar en pleno verano.

Además, también parece ya descartada la propuesta de algunas distribuidoras, que también depende de cómo repartir el costo financiero, por la cual el año se dividiría en dos períodos: abril-setiembre y octubre-marzo. Para cada período se fijaría un mismo importe de factura mensual calculado según el consumo histórico de cada hogar. Y la diferencia acumulada en más o menos en cada período se regularizaría dos veces al año.

Según dijo en la audiencia Gas Natural BAN, un cliente medio de esa compañía, que se ubica en la categoría R31 con un consumo de 1001 a 1.250 metros cúbicos anuales, vería reducido el pago mensual de invierno de $1.635 a $1.389.

Para que abril entre en el esquema de diferimiento de este año, la solución acordada entre las partes debería conocerse antes de fin de mes, de modo que las distribuidoras puedan adaptar los sistemas de facturación antes de emitir las boletas que ya incluirán el cuarto mes del año.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario