Edición Impresa

Gemignani dijo que no detuvo a una secretaria por "género"

Sin asistir a la audiencia convocada a partir del artículo 20 del Consejo de la Magistratura equivalente a una indagatoria en términos administrativos, el presidente de la Cámara de Casación optó por realizar su defensa a partir de un escrito en el que rechaza las acusaciones. El escándalo que se tratará en el ámbito de una posible sanción se generó a partir de su orden de detención a una secretaria de la Cámara, María Amelia Expucci por negarse a cumplir con una orden suya.

El magistrado resultó sobreseído en la denuncia penal por privación ilegal de la libertad e hizo valer esa resolución como anexo de la defensa que hizo ingresar en la Comisión de Disciplina del Consejo. Pese a que dentro del espectro de causales de mal desempeño en el órgano de selección y remoción de jueces no se está pensando en llevar a juicio político a Gemignani, internamente reconocen que la acusación por violencia de género ligada a la orden de detención e incomunicación de la mujer está siendo motorizada por el gremio de judiciales con firmeza. Afirman, puertas adentro que no puede ser un asunto eludido y que esto podría complicar el panorama del titular de Casación, a quien se le ha pedido que renuncie a la titularidad del máximo Tribunal Penal, luego de que quedara inmerso en este escándalo.

Gemignani reconoció que pudo haber cometido un “error” pero que no tuvo una actitud discriminativa ni abusó de su poder. Aseguró que hay una “inexistencia de falta administrativa” y reafirmó: “cuando procedí como se me atribuye lo hice convencido de encontrarme frente aun ilícito de extrema gravedad”, la supuesta negativa de la secretaria a inventariar una serie de materiales tecnológicos enviados por el entonces Ministerio de Planificación Federal. Gemignani se apoyó en los fundamentos de la Sala I de la Cámara Federal para toda su argumentación. “Esto significa que el error en el que me encontraba, ha sido suficientemente acreditado, y afirmado como circunstancia eximiente de toda responsabilidad penal”, indicó. “No hubiera resultado distinto mi proceder si la secretaría de feria hubiera estado a cargo de un hombre”, sostuvo Gemignani, alegando que no hubo una cuestión de género involucrada en su decisión de detener a Expucci.

Ese es el reclamo central que se le hace en el marco de la comisión que preside Miguel Ángel Pichetto. “Mi comportamiento ha estado exclusivamente regido por las normas que entendí comprometidas, pero de manera ajena a la consideración de género. No ha estado en absoluto en mi motivación, ni en consideración esa circunstancia”, aseguró el juez sobre que su actitud “no puede” interpretarse de manera distinta.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario