Edición Impresa

Genovese: “El streaming ayuda a los cineastas”

• EL CINEASTA ROMANO PRESENTA HOY "LOS OPORTUNISTAS" EN LA APERTURA DE LA SEMANA DE CINE ITALIANO
Uno de los más destacados directores de su generación es también el autor de “Perfectos desconocidos” (que actualmente se representa en Buenos Aires, con dirección de Guillermo Francella). A diferencia de muchos, cree que las plataformas digitales colaboran con el cine.

Con "Los oportunistas", extraña fantasía de Paolo Genovese, comienza hoy la V Semana de Cine Italiano en el Village Recoleta, donde también se verán las nuevas películas de Gianni Amelio, Silvio Soldini, Francesca Comencini, Sergio Castellito, Vincenzo Marra y otros autores de peso. Famoso por la comedia ácida "Perfectos desconocidos", Genovese ya dio el lunes una charla en la Escuela de Cine del Incaa, participó el martes en el lanzamiento local del proyecto Fare Cinema para las pymes cinematográficas de ambos países, impulsado por la Agenzia Italiana per il Commercio Estero, y vio ayer la representación de "Perfectos desconocidos" dirigida por Guillermo Francella ("attore e regista argentino di origine italiana", se ufana el señor embajador Giuseppe Manzo). Dialogamos con Genovese, quien pese a su apellido es un auténtico romano.

Periodista: Dicen que usted está a favor de las plataformas de streaming en vez de las salas de cine.

Paolo Genovese:
Veo lo positivo. Por ejemplo, un pequeño film mío, que estuvo un año esperando fecha de estreno en sala, Netflix ya lo distribuyó en 180 países. Y "Lazzaro felice", de Alice Rohrwacher, es maravilloso, pero en sala no hubiera cubierto los costos. Ahora lo tiene una plataforma. No lo anuncia como la película del mes, pero lo difunde en 150 países, y una minoría de espectadores que lo vea en cada país ya está sumando más que todo un circuito de salas.

P.: ¿Todo a favor, entonces?

P.G.:
Este es un momento maravilloso donde una cultura nueva induce a mirar cine cuando y donde uno quiera, en variedad de fuentes y formatos, no sólo en las salas, que con el tiempo quedarán sólo para los blockbusters y algunos éxitos del "boca en boca". Y las salas chicas, para el cine de autor más circunscripto. Claro que si yo dedico tres meses a la postproducción de un film es para que se valore cada detalle en una gran pantalla, pero sé que muchos la verán en un celular.

P.: ¿No se perderán las expresiones regionales?

P.G.:
Al contrario, estamos viendo historias chinas, iraníes, tailandesas, que conservan su idioma, sus costumbres, y aún así nos conmueven, ¡y cómo nos conmueven, porca miseria! Lo importante es que todo el mundo pueda comprenderlas.

P.: Como "Perfectos desconocidos", que ya tiene cinco remakes.

P.G.:
Diez, para ser exactos, y ninguna varía demasiado de la obra original. Eso habla de la universalidad del tema. Fíjese, esa obra no dice nada nuevo, sólo habla de lo poco que sabemos unos de otros, pero lo dice poniendo en juego un objeto nuevo, el celular, que nos está cambiando la vida. Ahí está la clave del éxito.

P.: ¿Y de qué habla "Los oportunistas"?

P.G.:
De lo poco que sabemos de nosotros mismos. Todos mis films se refieren al alma humana. Me gusta indagar en la parte oscura. Como a todos, por eso el infierno de "La Divina Comedia" interesa más que el paraíso. Y la intención es atrapar, incomodar, y hacer que uno piense "¿qué haría yo en el lugar de tal lo cual personaje?" ¡Hay que ponerse en la piel del otro antes de juzgarlo!

P.: Se basa en una serie norteamericana.

P.G.:
"The Booth at the End", una serie web de dos temporadas, donde la pregunta era "¿qué estás dispuesto a hacer para lograr lo que deseas?", con un personaje extraño que otorgaba los deseos pero exigiendo algo a cambio.

P.: ¿Cómo un pacto con el Diablo?

P.G.:
Charlé días seguidos con Christopher Kubasik, el autor. En la serie los personajes quedaban "en suspenso" hasta la siguiente temporada. En la película les damos un desenlace. Claro que eliminé algunos, reescribí otros, y agregué dos historias de amor, porque me parecía imposible que la serie no tuviera ninguna. Y el tono general corresponde a una moral europea.

P.: Cuénteme sobre su etapa anterior al éxito mundial.

P.G.:
Al principio hice comedias humorísticas, como "Sei mai stata sulla Luna?", con Liz Solari. De a poco fui haciéndolas menos divertidas, más reflexivas, y amargas. Pero la próxima será optimista, hablará de gente que tocó fondo pero encuentra la fuerza para reanimarse, enamorarse de nuevo, mirar el futuro con mejor disposición.

P.: A propósito, ¿cómo ve al nuevo gobierno italiano?

P.G.:
En eso no soy optimista. Tras una época confusa, la gente votó contra las viejas fuerzas políticas. Gritó contra ellas. Y apareció una coalición nueva que nadie se hubiera imaginado. ¿Y qué hará? Todo sigue siendo confuso.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario