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Gobierno aísla a aeronáuticos y premia a los gremios aliados

• LA ESTRATEGIA OFICIAL FRENTE A LA CONFLICTIVIDAD DE FIN DE AÑO
En medio del paro en Aerolíneas, Sica y Dietrich recibirán esta tarde a los sindicatos del transporte. Dejaron al margen a la representación de los aéreos. Buscan suavizar una protesta ge

El Gobierno buscará hoy desactivar una de las últimas protestas del año a cargo de los gremios del transporte y aislar a los sindicatos aeronáuticos para no darles tregua en la crisis en Aerolíneas Argentinas. La estrategia quedará plasmada en la reunión de esta tarde de los ministros Dante Sica (Producción y Trabajo) y Guillermo Dietrich (Transporte) con la "mesa chica" de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) de la que fue excluida la representación de los aeronáuticos en conflicto. La gestión coincidirá con el paro de hoy en la compañía aérea y con las asambleas que harán todos los gremios de la CATT mañana de 4 a 7.

El encuentro, que anticipó este diario, se desarrollará desde las 18.40 en el despacho de Sica con la participación de los líderes de los gremios de colectiveros (UTA), Roberto Fernández, maquinistas de trenes (La Fraternidad), Omar Maturano, el portuario y jefe formal de la CATT, Juan Carlos Schmid, el camionero Omar Pérez y el aeronavegante (AAA) Juan Pablo Brey. Hasta el viernes estaba entre los convocados Pablo Biró, líder de los pilotos de APLA, pero durante el fin de semana quedó al margen de la invitación.

Biró integra el frente de sindicatos que hoy hará un paro por 24 horas en Aerolíneas Argentinas junto con Ricardo Cirielli (técnicos, APTA), Edgardo Llano (empleados de mostrador, APA), Rubén Fernández (personal superior) y Cristian Erhardt (aviadores de UALA) en protesta por las 376 suspensiones de trabajadores dispuestas por la compañía de bandera y por la falta de pago de una actualización salarial en función de la aplicación de la cláusula gatillo en septiembre pasado. El piloto había sido invitado al encuentro por Brey, que no forma parte de esa alianza y no sufrió suspensiones entre sus afiliados, pero busca restablecer el vínculo con sus colegas del sector.

La agenda de la reunión con Sica y Dietrich incluía la disputa en Aerolíneas entre sus tópicos, pero también otros temas de incumbencia de los otros gremios como el peso del Impuesto a las Ganancias en los sueldos del transporte y el futuro de los subsidios en la actividad. El Gobierno prefirió focalizarse en esas problemáticas y darle a la crisis en la línea de bandera un tratamiento independiente. De hecho, como reveló el viernes este diario, el Ejecutivo apuró el cierre de un nuevo aumento para los colectiveros de UTA con el compromiso de desembolsar más subsidios en los servicios de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

La estrategia diferenciada promete dar resultados para la administración de Mauricio Macri. En la CATT ayer reconocían que será limitado el efecto de las asambleas conjuntas de mañana entre las 4 y las 7 y que deberían afectar todo el transporte terrestre (colectivos, trenes y camiones), aéreo, fluvial y marítimo, tanto de pasajeros como de carga. De un paro parcial, como se ideó en un principio, la protesta pasó a ser más simbólica en algunos rubros: la UTA les hizo saber a los otros gremios que prevé llevar adelante las asambleas sin afectación de los servicios de colectivos. En tanto que La Fraternidad mantuvo el suspenso durante el fin de semana.

No sería la primera vez que los colectiveros se corren de una medida de fuerza más amplia. El 18 y 19 de diciembre último, cuando la CGT llamó a un paro nacional por 24 horas entre las 12 de un día y el mismo horario del siguiente, la UTA emitió un comunicado -inédito en este tipo de acciones- en el que comunicó que sus afiliados trabajarían con normalidad. Ese desacople le restó contundencia a la medida y desató una crisis en la central obrera. De hecho resultó un golpe directo a la autoridad de Schmid, tanto como líder de la CATT como en aquel momento triunviro de la CGT.

La exclusión de Biró del encuentro de hoy puede generar nuevas fricciones entre los gremios del transporte. Algunos de los convocados llegaron a proponerle a Schmid suspender la reunión con el agravante de que los propios funcionarios aclararon que se trata de una mera presentación y que no está previsto anunciar medidas para el sector, al menos en el corto plazo. El portuario, que dejó su cargo en la CGT a fines de septiembre por los tironeos de los que era sujeto, quedó una vez más como fiel de la balanza entre los sectores más enfrentados al Ejecutivo, como los Camioneros de Hugo Moyano, y los sindicatos dependientes de los subsidios estatales como la UTA y La Fraternidad.

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