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Gobierno colocó u$s1.202,3 M en el debut de las Lelink

El Gobierno finalizó ayer otra exitosa licitación de Letras del Tesoro, que apuntó a evitar una potencial mayor presión cambiaria en junio, considerando la cercanía de las elecciones presidenciales. En esta oportunidad, el Palacio de Hacienda colocó u$s1.202,3 millones a través Letras vinculadas a la evolución del tipo de cambio (Lelink), de los cuales el 80% fue suscripto a través del canje del Bono Dual (u$s963,7 millones), que vence el mes que viene. El total de órdenes ascendió a 924.

El oficialismo está intentando combatir en diversos frentes, en un momento complicado para la economía, considerando que la actividad continúa manteniéndose en un contexto recesivo. Todo esto en medio de las mayores restricciones de liquidez, generada por las elevadas tasas de interés, que apuntan a ofrecer una alternativa atractiva en pesos, con el fin de reducir la presión cambiaria y contener la inflación. Esta licitación se realizó pensando en que en junio el Gobierno deberá enfrentar el pago de unos u$s2.000 millones en el Bono Dual (A2J9), un título que paga en pesos. En los períodos preelectorales, los inversores suelen volcarse por los activos más seguros, a raíz de una mayor incertidumbre; y en el caso argentino, la apuesta suele ser el dólar.

La intención del Palacio de Hacienda fue evitar una concentración en la demanda de dólares en junio, que podría conllevar a un nuevo proceso de mayor presión cambiaria, que terminaría incidiendo sobre el precio del dólar y sobre la inflación. Para ello, dividió parte del pago del bono en cuatro cuotas a fin de año, a través de cuatro Letras dollar linked. El Tesoro colocó u$s325,2 millones en Lelink a cuatro meses, con una tasa del 4,61%, u$s 290,6 millones a cinco meses (4,53%), u$s242,4 millones a seis meses (4,04%) y u$s344,2 millones a siete meses (4,25%). Habrá que esperar para determinar si el Tesoro decide pagar los vencimientos el próximo 21 de junio o si opta por refinanciar la deuda con otros títulos.

Lo cierto es que en las últimas semanas, el organismo que dirige Nicolás Dujovne ha optado por una nueva estrategia: reducir los plazos de emisión para mitigar el riesgo electoral y obtener tasas de interés más bajas. Es que el mercado se encuentra preocupado por los vencimientos de deuda post-Macri, ya que los desembolsos del Fondo Monetario Internacional aseguran el pago de capital e intereses hasta 2020, de modo que el próximo Gobierno deberá salir a renegociar el acuerdo stand by con el FMI, que hasta el momento ha mostrado un fuerte respaldo a la administración de Mauricio Macri. Esta estrategia le permite al oficialismo ganar algo de tiempo hasta que se presenten las listas con los candidatos a fines de junio, con la expectativa de ir mejorando de a poco su posición en las encuestas e ir dando gradualmente una mayor confianza al mercado.

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