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Gobierno quiere revivir LADE con flota de Avianca

• LA ESTATAL QUE OPERA FUERZA AÉREA PODRÍA PASAR AL MINISTERIO DE TRANSPORTE.
• BUSCAN CUBRIR RUTAS CON LEASING.

 El Ministerio de Defensa estudia resucitar los vuelos de LADE, la empresa estatal que opera la Fuerza Aérea con aeronaves de Avianca. El artífice y gestor del negocio es Carlos Colunga, exdirectivo de la firma Mac Air Jet, que pertenecía a Franco Macri y que fue adquirida en su totalidad por Avianca. Colunga es ahora el CEO de la nueva empresa resultante de esa operación que permite el ingreso de la colombiana Avianca a las frecuencias nacionales.

La idea es poner uno o dos aviones al servicio de LADE con el formato de un leasing, acotado a una cantidad de horas de vuelo a fijar por la ruta que se cubrirá. La iniciativa pasó por el tamiz de Walter Ceballos, secretario de Servicios Logísticos para la Defensa y Coordinación Militar en Emergencias, funcionario con injerencia directa en la operación de LADE. Las aeronaves de LADE son en esencia transporte estratégico y se utilizan a requerimiento en casos de ayuda humanitaria ante emergencias por desastres naturales. Una task force de asesores aeronáuticos de Ceballos, entre ellos el comodoro mayor Mario Rovella, analizó las alternativas de la opción Colunga. En esos cabildeos también se especuló con la transferencia de LADE a la órbita del Ministerio de Transporte que conduce Guillermo Dietrich.

LADE está paralizada por falta de presupuesto, cuenta con dos aviones SAAB 340 sobre una dotación de cuatro incorporados en 2009 y sólo un Fokker F-28 que llegó al límite de su vida útil. Defensa ha recibido voces de reclamo desde provincias patagónicas que claman por la reanudación de los vuelos de fomento.

Germán Efromovich, uno de los dueños de Avianca, pasó por Buenos Aires a fines de mayo, se entrevistó con Macri y le confirmó que invertiría unos 100 millones de dólares y generaría fuentes de trabajo para 250 personas. La empresa tiene planes de traer seis aviones turbohélice en lo que resta del año, configurados para el transporte de unos 70 pasajeros y disponer de una flota de 18 a fines de 2018. El nicho es operar vuelos en rutas que no son atendidas por Aerolíneas o LAN. Ahí calzó el complemento de colocar dos aeronaves en el leasing pagado por LADE, empresa pública que se creó y opera por decisión política con el objetivo de impulsar el desarrollo territorial en particular del extremo sur del país. Vuela en misión de fomento uniendo destinos que ninguna empresa cubre porque resultan deficitarios.

Colunga se enteró de la disponibilidad inmediata de u$s 5.791.367 destinados a la contratación de los servicios de horas de vuelo para LADE que había sido resuelta por la gestión kirchnerista y que fueron acreditados en una cuenta específica de la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI). La licitación internacional para el "alquiler con opción a compra de 2 aviones Regional Jet" se gestionó al término de 2014 con asistencia de la OACI, ente especializado de las Naciones Unidas que brinda servicios de cooperación y asistencia técnica al país miembro en contrataciones, adquisiciones, licitaciones y demás tareas que hagan al desarrollo seguro y ordenado de la aviación civil. La empresa mejor calificada por OACI fue Matrix, con aparatos Embraer ERJ 135 de 37 plazas, pero Defensa, a pedido de la Fuerza Aérea, congeló el contrato.

Colunga tiene fluidas relaciones con un amplio sector de la fuerza porque los talleres de Mac Air se ocupaban del mantenimiento de los Lear Jet militares, contrataba técnicos y mecánicos de la propia Fuerza Aérea para brindar el servicio a esos aviones. Pero se ganó la enemistad de otros, entre ellos el titular del arma, brigadier Enrique Amreim, porque desplazó de la grilla de vuelos presidenciales a los pilotos militares que tradicionalmente comandaban esas aeronaves.

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