Política

Gremios quieren enfrentar el síndrome "Tigre Verón"

El estreno en canal 13 de la ficción El Tigre Verón fue para los sindicatos la gota que colmó un vaso que, alegan, recibió en las últimas semanas todo tipo de provocaciones desde el Gobierno y medios de comunicación afines. Al anuncio ayer de una demanda civil de Hugo Moyano contra la productora Pol-ka, responsable de la novela, se sumará el martes que viene un debate del gremialismo opositor sobre mecanismos de defensa.

En los varios campamentos sindicales la novedad, que dio a conocer el abogado penalista Daniel Llermanos, asesor de los Moyano, causó desde sorpresa por una aparente desmesura frente al agravio hasta un respaldo incondicional por entender que la serie protagonizada por Julio Chávez encierra una maniobra coordinada entre el Ejecutivo y el Grupo Clarín, refractario históricamente al exjefe de la CGT.

El letrado anticipó por AM 530 que la demanda civil contemplará una reparación por derechos de autor, al indicar que el personaje de la ficción fue creado a imagen y semejanza de Moyano, otra por una supuesta caracterización agraviante e incluso el cobro de una parte de las ganancias por la comercialización de la tira. Llermanos dijo, además, que la denuncia se hará extensiva a los actores, en particular a Chávez por considerar que no pudo ser ajeno a la alusión en teoría directa hacia el dirigente de los choferes.

Lo que pudo pasar inadvertido como un capítulo más en la confrontación entre Moyano y el Grupo Clarín –el diario llegó a publicar una ilustración que lo mostraba con las manos ensangrentadas para acompañar una noticia sobre el asesinato de Abel Beroiz, tesorero de la Federación de Camioneros- fue asociado en el Frente Sindical por el Modelo Nacional al ataque que Mauricio Macri le dedicó en el Día de la Bandera al dirigente, y luego a las referencias disvaliosas sobre el bancario Sergio Palazzo y al piloto aeronáutico Pablo Biró.

La semana pasada, cuando recién se estrenaba la serie en canal 13, una treintena de gremios firmaron un pronunciamiento conjunto de la denominada “Intersindical de Comunicación” en el que se destacaba que el ataque contra las organizaciones tenía como objetivo minar su labor de defensa de los trabajadores. “Sinvergüenzas, prepotentes, patoteros, destructores del empleo, tomadores de rehenes, extorsionadores. Así calificaron a los representantes de los trabajadores desde una feroz orquesta comunicacional que incluyó desde la ficción televisiva hasta los guiones de campaña, pasando por la difusión de noticias tan urgentes como efímeras y opiniones periodísticas que sonaron a amenazas de muerte”, arranca el texto.

El fin de semana, Héctor Daer, cosecretario general de la CGT, consideró la tira parte de una serie de “provocaciones para subir al movimiento obrero a una disputa que no tiene nada que ver”. “No vamos a discutir pavadas. Estamos para los temas de fondo”, ratificó ayer ante este diario.

En el Frente Sindical opositor, sin embargo, recogieron el guante e incorporarán la controversia a un debate pautado para el martes que viene en el gremio de mecánicos (Smata) con la participación de entidades empresarias pyme y otras organizaciones de la sociedad civil.

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